El BM Atlético Valladolid se pone líder por la puerta grande (30-24)

TRIBUNA

El equipo vallisoletano impuso su acierto ofensivo ante el Zamora, un triunfo que otorga el primer puesto de la clasificación.

FICHA TÉCNICA

 

Atlético Valladolid (30): Javi Díaz (portero), Diego Camino (3),Fernando Hernández (8), Gonzalo Viscovich (-), Nico López (1),FilipKallman (6), Roberto Turrado (2)–siete inicial- Alfonso de la Rubia (3), David Fernández (3), Sergi Grossi (3), Jose A. Delgado Ávila (-), Roberto Pérez (-), Joel Gómez (-), Daniel Pérez (-),LuismaLorasque (1) y César Pérez (portero).

 

Zamora (24): Leo Maciel (portero), Marc Ábalos (-), Rodrigo del Val (3), Jorge Martín ‘Jortos’ (2), Fernando Ruiz (-),Iñaki Gómez (-), Carlos Prieto (-), Guillermo García (2), Miguel Camino (4), Octavio Magadán(10), Sebastián Ceballos (-), Diego Reyes (1), Andrés Alonso (2), Alberto Molina (-), Luis Cano (-), Carlos Fernández (-), Iván Ramos (portero)

 

Parciales cada 5 minutos:1-1, 4-3, 6-5, 8-7, 10-10 y 12-11 –descanso- 18-14, 21-16, 24-18, 26-20, 28-22 y 30-24.

 

Árbitros: Jesús Álvarez y José Carlos Friera.Exclusiones a Andrés Alonso (11’ y 21’), Sergi Grossi (22’), Fernando Ruiz (25’), David Fernández (32’), LuismaLorasque (43’)

 

Pabellón: Huerta del Rey (Valladolid). Unos 2.000 espectadores.

El Atlético Valladolid ya es el nuevo líder de la División de Honor Plata gracias a la victoria importante obtenida ante el Zamora (30-24). Un triunfo fundamentado en la racha de lanzamiento exterior que el Atlético Valladolid protagonizó en el inicio de la segunda parte, una racha ofensiva que rompió el ritmo lento que hasta el momento había impuesto Zamora.

 

El partido arrancó con defensas muy duras en ambas áreas, con una lucha física en cada jugada que remarcaba la igualdad entre los dos equipos y la importancia de este partido. Sin embargo, en la segunda parte el mayor acierto ofensivo de los vallisoletanos terminó imponiéndose para conseguir un triunfo holgado en el marcador pero muy sufrido en la cancha.

 

El Atlético Valladolid no pudo imponer su ritmo habitual de defensa y contraataque ante un Zamora, la mejor defensa de la competición, que se mostró firme y durísimo en su línea defensiva con un 3-3 que funcionó bien, pero que le exigía mucho desgaste. De este modo el choque fue una batalla terrible por conseguir una ventaja, un hueco o un pase decisivo que permitiera un gol, escasísimo durante todo el partido.

 

Con estos ingredientes el partido transcurrió en su primer tiempo con una constante igualdad en el marcador y con una gran intensidad en el juego físico, con pocas ocasiones para salir al contraataque. Zamora mantuvo el tipo gracias a los goles de Octavio Magadán (autor de 6 goles en la primera parte, cinco de ellos desde los 7 metros).

 

Además de Octavio y su defensa, en Zamora destacó su guardameta argentino Leonel Maciel, excelente en los lanzamientos exteriores del Atlético Valladolid. Así, a falta de goles desde la primera línea local, brillaron Fernando Hernández y Sergi Grossi desde el extremo derecho, con tres goles cada uno en los primeros 30 minutos.

 

Con 12-11 en el marcador se llegó al descanso después de un primer tiempo en el que ningún equipo pudo tomar una ventaja de más de un gol.

 

Pero la pauta se rompió en el comienzo de la segunda mitad, con un Atlético Valladolid Recoletas que encontró más acierto ofensivo, sobre todo con los goles exteriores de Filip Kallman (tres en 5 minutos), de Fernando Hernández y David Fernández. Los locales por fin pudieron escaparse en el marcador con 4 goles de ventaja (18-15, minuto 35), que pudo ampliarse a 5 goles cinco minutos después (21-16, minuto 40).

 

Fue el momento clave del choque, en el que los vallisoletanos, gracias a su ventaja, su acierto ofensivo y varias acciones defensivas de mérito que propiciaron contraataques, rompieron el marcador a su favor. Los locales alcanzaron 8 goles de ventaja (24-16, minuto 42) después de otro parcial favorable de 4-0.

 

El Atlético Valladolid mantuvo la calma, el control del partido y su ventaja durante los 15 minutos restantes, en los que el equipo zamorano intentó variar aspectos ofensivos pero sin mayores consecuencias para el resultado final.