El BM Atlético Valladolid arranca la campaña de abonados con el objetivo de 1.000 socios

La cola de futuros socios del Balonmano Atlético Valladolid, dentro de Huerta del Rey. JUAN POSTIGO

El presidente del club, Juan Carlos Sánchez-Valencia, se muestra optimista con las primeras inscripciones y asegura que gracias a la reserva por internet el número es ya de 650.

El reloj marcaba las cinco de una calurosa tarde de agosto en Valladolid, pero una poblada cola esperaba su turno con paciencia a la puerta del Pabellón Huerta del Rey. La ocasión merecía la pena, y es que este lunes era el día indicado para retirar el carnet de nuevo abonado del Balonmano Atlético Valladolid, toda vez que comenzaba la campaña.

 

Y, las cosas como son, todo parece haber empezado viento en popa. Así lo reconocía el presidente del club de reciente ceración, Juan Carlos Sánchez-Valencia, que no esperaba semejante alboroto en las primeras horas. “El objetivo son los 1.000 socios”, comenzaba el presidente en declaraciones a Tribuna de Valladolid. “Por ahora, gracias a la posibilidad de reservar el asiento por internet llevamos 650 y mira cómo está esto. Somos bastante optimistas”.

 

Efectivamente, la considerable cantidad de gente esperando su turno hacía pensar que este mismo lunes bien podría cruzarse la barrera de los 700, aunque habrá que esperar a que el club vaya facilitando datos. “Teniendo en cuenta que todavía hay quienes siguen de vacaciones y que somos un club nuevo, parece que la cosa va a marchar bien”, insitió Sánchez-Valencia, satisfecho por la reacción de la afición.

 

 

Más o menos igual que se mostró el primer socio físico del club, vamos, el primero de la cola, Daniel García. Ni corto ni perezoso, como merecen las grandes ocasiones en las que toca hacer cola, se plantó a la entrada del Pabellón silla plegable en mano, “por si tocaba esperar mucho”. “Soy optimista para este año, una vez parece que vamos superando poco a poco la desaparición del anterior club”, explicó a los medios.

 

“Está claro que no vamos a tener el apoyo social de cuando la Recopa, pero hay que apoyar. Tenemos gente joven en la plantilla, con ganas, los fichajes más o menos me convencen, aunque habría que haber contado un poco más con la cantera. Habrá que ver cómo marcha”. ¿Y volver a la Asobal? “Ahí también tengo confianza, pero no va a ser fácil. Poquito a poco”, sonrió.

 

Ahora, con el objetivo de los 1.000 en el horizonte, el club cuenta con la esperanza de que los nostálgicos y amantes del balonmano en Valladolid decidan concederle su voto de confianza a la nueva apuesta de la ciudad. El comienzo es, cuanto menos, ilusionante.