El Blancos de Rueda se come el dinero de los patrocinadores y no encuentra soluciones para saldar sus deudas

José Luis de Paz, presidente del Blancos de Rueda Valladolid, junto a Eduardo Pascual.

Las apreturas económicas vuelven a marcar el trayecto del Blancos de Rueda (Club Baloncesto Valladolid) esta temporada. El dinero de los patrocinadores ha servido para salvar esta parte de la temporada en lo que respecta al equipo ACB, pero los entrenadores de cantera se plantaron y solo un acuerdo posterior ha frenado el problema. La nueva directiva se mueve, pero sin resultados hasta el momento.

El presidente del club, José Luis de Paz, no acierta con la tecla de una solución a los problemas de una nave que asumió con la esperanza de poder reflotar la grave situación económica que se encontró. Problemas aparte en su estructura, donde el club tiene un serio enemigo interno en la figura del, cada vez más discutido, director deportivo Eduardo Pascual, la cuestión ahora es cómo afrontar el resto de temporada cuando prácticamente se han "comido" el dinero de los patrocinadores para llegar hasta este punto casi al día con la plantilla ACB a costa de dejar muchos cabos sueltos.

 

Los jugadores del primer equipo, salvo alguna excepción, están cobrando de manera regular. Hay casos concretos en los que faltan algunos pagos sueltos. Pero siempre hablamos de la presente temporada, porque aún hay cuestiones pendientes de la anterior. Además, hay un elemento de la primera plantilla, el entrenador Roberto González, que hasta el momento no ha cobrado como primer técnico y se ha limitado a recibir los emolumentos pendientes de cuando era ayudante. Es decir, en su caso, hay una importante deuda acumulada.

 

El plante de los entrenadores de la cantera se salvó gracias a la diligencia del club que asumió el problema ante la pasividad de Eduardo Pascual. Es más, cuando se planteó esa medida de fuerza, Pascual ni siquiera se encontraba en Valladolid. A los entrenadores se les adeudan entre 6 y 8 meses que van a ser liquidados entre febrero y marzo.

 

Falta por solventar todas las deudas, pasadas y presentes, con los trabajadores de la entidad que siguen sin estar al día mientras el presidente no oculta su sensación de ansiedad ante una situación que le supera mientras su directiva se mueve en busca de soluciones que no encuentra.

 

A partir de ahora la incógnita se plantea sobre cómo va a afrontar el Club Baloncesto Valladolid el resto de la temporada si apenas le queda margen de maniobra mientras no entre dinero fresco. José Luis de Paz tiene ante sí dos problemas: buscar nuevos recursos y plantearse la situación de Eduardo Pascual, enquistado en la estructura orgánica y trasformado en uno de los principales inconvenientes internos, encerrado en su particular bunker de la parcela deportiva en la que trabaja sin reportar ante nadie.

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