El Bilbao Basket sonroja a un débil CB Valladolid en el Pisuerga

El Bilbao Basket empieza su remontada con la victoria en su visita a Valladolid, donde el trabajo de Raül López, Hervelle y Gabriel fue clave para llevarse el partido.

57- CB Valladolid (11+11+20+15): Rowe (3), Iván Martínez (2), Suka-Umu (5), Johnson (15), Haritopoulos (12) -cinco inicial-, Andjusic (4), Viney (8), Vilhjamsson (2) y Sinanovic (6).

 

81- Bilbao Basket (16+23+22+20): Raül López (19), Pilepic (11), Mumbrú (5), Hervelle (13), Kavaliauskas (3) -cinco inicial-, Bertans (8), Gabriel (14), Grimau (-), Vrkic (8) y Markota (-).

 

Árbitros: Perea, Calatrava y Manuel. No hubo eliminados.
 

Incidencias: Encuentro correspondiente a la octava jornada de Liga Endesa, disputado en el pabellón Pisuerga ante 2.550 espectadores.

El Bilbao Basket se ha aprovechado de un Valladolid sin capacidad ofensiva y, por tanto, siempre fue a remolque de los vascos, mucho más organizados y efectivos, sobre todo en el tiro exterior, de la mano de un gran Raül López.
 

El CB Valladolid ya salió muy dubitativo en ataque, lo que se tradujo en una falta de efectividad ofensiva que rompió Rowe pasado el minuto 4 y, si bien en defensa mantuvo el tipo, la calidad de jugadores como Hervelle y Pilepic dieron la ventaja al Bilbao para obtener cinco puntos al final del primer cuarto (11-16).
 

Los vallisoletanos no mejoraron sus prestaciones en el segundo cuarto, en el que el acierto exterior del cuadro bilbaíno amplió el marcador hasta un 13-22 que obligó a Ricard Casas a solicitar un tiempo muerto para intentar buscar soluciones a un equipo con escaso acierto ofensivo.
 

Pero esas respuestas no llegaron, ya que los fallos en los lanzamientos siguieron sucediéndose, mientras que el Bilbao campaba a sus anchas desde la línea exterior, comandados por un gran Raül López, para aumentar la renta de forma paulatina y establecer el 22-39 con el que se llegó al descanso.
 

El parón tampoco sirvió para que el CB Valladolid se centrara y, de nuevo, la iniciativa fue para el cuadro vasco, que apenas tuvo que esforzarse para incrementar su ventaja (34-53), en el ecuador del tercer cuarto y, aunque Casas pidió el correspondiente receso, la mejoría no llegó, ni en defensa ni en ataque.
 

Las diferencias alcanzaron los 22 puntos (42-61) a falta de un último cuarto en el que el cuadro local tenía ya poco que perder y en el que debería haber buscado mejorar la pobre imagen ofrecida hasta ese momento, pero dos triples consecutivos del Bilbao sesgó cualquier intento de lucha de los vallisoletanos (43-67).
 

Los últimos minutos sirvieron para que el conjunto vasco siguiera evidenciando las numerosas debilidades de los vallisoletanos, en rebote, en organización, en fuerza grupal, en capacidad ofensiva, ante un Bilbao que no perdonó y dominó desde el exterior para sumar su segunda victoria ante un rival directo.