El barco Leyenda del Pisuerga volverá a navegar a principios de agosto

El barco, que está siendo restaurado por la empresa GPG, tendrá todos los permisos para entonces y será utilizado para realizar viajes a través del río y como bar.

El Leyenda del Pisuerga volverá a surcar las aguas del río con su mismo nombre, si las previsiones se hacen realidad, para principios de agosto, según asegura Joaquín, el propio capitán del barco.

 

Tras más de dos años anclado en la Playa de las Moreras y un sinfín de problemas, desde que las licencias de navegación caducasen hasta que los vándalos se cebaran con él, pasando por un cambio de la empresa encargada, el Leyenda está terminando de ser restaurado estos días. Todo indica que más pronto que tarde el barco volverá a ser lo que fue en su día y será de nuevo productivo, con las licencias a punto.

 

El capitán se muestra muy optimista de cara al futuro de la embarcación. “Todo está en orden, va viento en popa y pronto volveremos a navegar”, explica. “Eso sí, estamos sudando para restaurarlo”, concluye en tono de broma.

 

UN PASADO MEJOR Y OTRO PEOR

 

El Leyenda del Pisuerga ha pasado por muchas circunstancias en su larga vida de más de diez años. Fue presentado como una gran novedad, pero poco a poco fue perdiendo importancia en la celebración de festejos municipales y cayendo en el desuso.

 

En principio el barco podía contratarse por empresas, para cumpleaños y demás celebraciones. Incluso el Real Valladolid celebró en él su penúltimo ascenso en el año 2007. Pero poco después la empresa Pronatur Río –ahora la encargada es GPG Pisuerga- cayó en concurso de acreedores y todo se fue a la deriva.

 

La Leyenda quedó atracada donde permanece actualmente, al principio de la Playa de las Moreras, mientras caducaba su licencia de navegación. Empezó a utilizarse entonces como lugar de fiestas, atracado en la misma orilla, pero al no tener licencia para dicha actividad terminó por quedar del todo abandonado.

 

El pasado mes de octubre caducó también su permiso para permanecer en dicha zona del río, lo cual planteaba un futuro muy negro para la embarcación. La fortuna llegó por una vez de cara cuando apareció la empresa GPG Pisuerga, salvó el proyecto y empezó a restaurarlo hace unos cuatro meses. Ya solo falta terminar la tarea iniciada y levar anclas en agosto.