El Barcelona recupera el liderato y a Messi en el aguacero

El argentino hizo doblete y Alexis y Cesc completaron la goleada pese a que el Barcelona comenzó perdiendo.

 

 

FICHA DEL PARTIDO

 

SEVILLA: Beto; Diogo, Pareja, Fazio, Alberto Moreno; Iborra (Trochowski, min.63), Carriço; Rakitic, Vitolo (Jairo, min.76), Gameiro (Cheryshev, min.63) y Bacca.

  

BARCELONA: Valdés; Montoya, Piqué, Bartra, Adriano; Xavi (Busquets, min.82), Song, Iniesta; Alexis (Sergi Roberto, min.88), Messi y Pedro (Cesc, min.72).

 

GOLES:

   1-0, min.15, Alberto Moreno.

   1-1, min.34, Alexis.

   1-2, min.44, Messi.

   1-3, min.56, Messi.

   1-4, min.88, Cesc.

 

ÁRBITRO: Teixeira Vitienes, José Antonio (C. Cantabria). Amonestó a Carriço (min.39), Diogo (min.71) y Cheryshev (min.72) por el Sevilla; y a Song (min.20), Pedro (min.59) y Valdés (min.68) por el Barcelona.

 

ESTADIO: Sánchez Pizjuán.

El FC Barcelona vuelve a mandar en la Liga BBVA después de sacar los tres puntos (1-4) en su complicada visita este domingo al Sánchez Pizjuán donde se encontró con un Sevilla hambriento de victoria que se adelantó en el marcador, pero la irrupción de Messi --autor de un doblete-- y la pegada de los de Martino permitieron dar la vuelta al duelo para colocarse líderes.

  

La presión de los catalanes alcanzaba cotas altas a las 21:15, cuando Moreno adelantaba a los sevillistas. Después de perder el liderato la pasada semana con un desastroso partido ante el Valencia; después de la victoria del Real Madrid este sábado ante el Villarreal con la que se colocaban líderes provisionales los blancos; el Barça llegaba a un Pizjuán siempre peligroso y se veía por debajo a las primeras de cambio. La lluvia incesante, el campo encharcado y la intensidad tan dispar en ambos equipos hacía presagiar otro fin de semana duro para los catalanes.

  

Aún así, los de Martino recuperaron el liderato y además la mejor versión, la goleadora, de Leo Messi. Los culés se vieron favorecidos por un gol en fuera de juego, para empatar a uno, pero con contundencia y definición, se fueron haciendo dueños del partido y echando al Sevilla del mismo.

 

Los locales fueron de más a menos, lo contrario de un Barça que vuelve una semana después al liderato que había ostentado durante 59 jornadas seguidas. Empatado a 57 puntos con Madrid y Atlético en una zona alta muy cambiante, pero de nuevo dependiendo de sí mismos.

  

Los de Unai Emery sumaron méritos para romper su mala racha de cuatro partidos sin ganar, los dos últimos derrotas dolorosas tras desperdiciar un 2-1 a favor. Saltaron al campo agresivos y a morder, haciendo retroceder a un Barça que apenas se acercó a Beto en la primera media hora de partido. A los 15 minutos los locales ya mandaban en el marcador gracias a Alberto Moreno y el partido, en medio de un temporal de lluvia y viento, se convertía en una empresa complicada para los azulgranas.

  

El gol en contra hizo despertar a los visitantes y en un centro colgado al área llegó el empate culé. El gol de Alexis de cabeza, en posición de fuera de juego, sentó mal a los visitantes, desactivó al Sevilla y más lo hizo el golazo de Messi antes del descanso con un gran disparo desde la frontal. Cierto que el empate llegó en posición ilegal, pero los de Emery se dejaron llevar y prácticamente desaparecieron tras esa acción.

  

Con poco, el Barça daba la vuelta a una peliaguda situación. Tras el paso por los vestuarios el Sevilla tuvo que irse arriba, y el Barça encontró buenos espacios. Aún así, Valdés tuvo que ejecutar sus habituales intervenciones salvadoras. El meta azulgrana se desquitó de su partido ante el Valencia deteniendo a Vitolo y Bacca. En una de las salidas con velocidad, un Iniesta que se pareció más a su mejor versión, se la puso a Messi para que el argentino firmara su doblete (1-3).

  

Al Sevilla, tocado y hundido, no le quedó más que la desesperada. Pese al aparente dominio culé, los de Emery las tuvieron para al menos llegar con alguna opción a los últimos minutos, pero la pegada de la que hizo gala el equipo catalán estuvo lejos de ser virtud en los locales. Los andaluces murieron tratando de recortar distancias y viendo cómo Cesc ponía el definitivo 1-4 en el marcador.