El Barcelona pierde el trabajo en solo dos minutos frente a Lokomotiv

El parcial final de 16-8 en el último cuarto condenó al Barça. Todo el dominio que habían tenido, todas las buenas sensaciones cosechadas en 38 minutos se fueron, finalmente, al traste en esos 2 minutos fatídicos.

 

FICHA DEL PARTIDO

 

LOKOMOTIV KUBAN KRASNODAR: Delaney (11), Voronov (-), Broekhoff (8), Claver (7), Randolph (17) --cinco inicial--; Singleton (9), Draper (7), Bykov (2), Janning (5).

  

FC BARCELONA LASSA: Satoransky (2), Navarro (2), Abrines (10), Doellman (13), Dorsey (1) --cinco inicial--; Ribas (13), Vezenkov (2), Samuels (5), Oleson (-), Arroyo (3), Perperoglou (2), Tomic (8).

  

PARCIALES: 17-19, 10-14, 23-20 y 16-8.

  

ÁRBITROS: Lamonica (ITA), Belosevic (SER) y Lottermoser (ALE). Sin eliminados.

  

PABELLÓN: Basket Hall, 7.235 espectadores.

El FC Barcelona Lassa ha perdido este miércoles ante el Lokomotiv Kuban Krasnodar (66-61) en el Basket Hall en el primer partido de la serie de 'play-offs' de la Euroliga en un duelo en el que dominó en todo el encuentro excepto en los dos minutos finales, cuando el equipo ruso aprovechó la pájara final blaugrana en ataque para darle la vuelta al marcador y obligar al Barça a ganar el segundo duelo, este viernes, si quiere tener opciones de sentenciar en el Palau Blaugrana.

  

El parcial final de 16-8 en el último cuarto condenó al Barça. Todo el dominio que habían tenido, todas las buenas sensaciones cosechadas en 38 minutos se fueron, finalmente, al traste en esos 2 minutos fatídicos, donde se agudizó el mal final de los blaugranas y se confirmó y consumó la derrota. Parecía que iban a romper su gafe a domicilio, pero errores incomprensibles y una bajada en defensa evitaron la victoria y dieron alas a un Lokomotiv que fue de menos a más.

  

Un final quizá injusto visto lo visto, pero del que deberán aprender los catalanes de cara al viernes. La verdad es que el Krasnodar apretó cuando debió, no se fue nunca del partido y acabó ahondando en la herida blaugrana a domicilio. Fue un partido de contrastes, con un equipo local yendo al alza y un Barça que, cuando pudo rematar al rival y no lo hizo y acabó pagando las consecuencias.

  

Y eso que un gran inicio de partido de Justin Doellman, con 9 de los 10 puntos iniciales del Barça en su cuenta, permitió al equipo blaugrana empezar la serie yendo por arriba. Conocidos eran los problemas de los catalanes a domicilio y más cuando van por debajo en el marcador, así que ese arranque del 'Capitán América' dio ánimos a los de Pascual y marcó el camino a seguir. Y lo hicieron, pues solo fueron por debajo en el primer cuarto.

  

Con marcadores bajos fruto del poco acierto en ambos bandos, más acusado en el Lokomotiv, el Barça estuvo cómodo aunque desaprovechó la oportunidad de poner tierra de por medio al estar aciagos en el tiro libre. Llegaron a tener una máxima de 9 puntos en el segundo cuarto, pero cuando los rusos estaban nulos en triples (1/13, un 7%) el Barça no supo encontrar la llave hacia la puerta de la sentencia.

  

Dejaron vivos a los de Georgios Bartzokas, que no obstante estaban bien en defensa y conectados gracias a Anthony Randolph. El pívot estuvo inmenso, entrando desde fuera al interior y volviendo locos a sus defensores. Además, la falta de efectividad en el triple fue desapareciendo y esa mejora, junto al dominio de su rebote y un mayor acierto en el tiro libre, permitió al equipo local acercarse en el marcador.

  

Partido de parciales, el Barça supo entrar bien a la guerra propuesta por el Krasnodar en la segunda parte y, pese a perder el tercer parcial (23-20), saltó por encima al último cuarto, donde le costó arrancar. Eso propició que se igualara el marcador y que el Lokomotiv volviera a ponerse, por segunda vez en el partido, arriba (54-53).

  

Y ahí, con el talón de Aquiles del Barça expuesto a la machada rival, se decidió el partido. El escenario no era el idóneo, pero se mantuvo firme el equipo blaugrana, con Abrines y Ribas al mando desde fuera y Tomic intentando que no se hiciera más evidente la falta de fuerza en el interior. Joey Dorsey, que estaba haciendo un buen partido, se torció el tobillo al descanso y no pudo volver a pista.

  

Punto a punto, canasta a canasta, las alternativas en el marcador fueron constantes en los minutos finales. A falta de 2 minutos el partido estaba en un puño, y finalmente el Barça se hundió. No pudo dominar los detalles, no anotó canastas fáciles, y el Lokomotiv cogió su mayor ventaja, un triste +3, justo a tiempo. Ahora, en el segundo partido, el Barça deberá ganar para tener opciones de sentenciar en el Palau Blaugrana.

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