El Barça de los récords se da un festín contra el Málaga

El Barça de los récords se da un festín contra el Málaga

Antes de despedir a Abidal

El FC Barcelona se ha dado un festín en el cierre de temporada contra el Málaga CF (4-1) en un partido en que antes de homenajear y despedir a Éric Abidal, los blaugranas han brindado una fiesta en el Camp Nou a sus aficionados en un día de récords, ya que han igualado los 100 puntos del Real Madrid en la pasada Liga y, no contentos con ello, se han batido en el propio récord goleador con 115 tantos.

 

   Los blaugranas protagonizaron una salida en tromba en que cayeron tres goles en un cuarto de hora, y tuvieron un control total y absoluto antes de que los andaluces también mostraran destellos de su calidad en la segunda parte para contribuir a la fiesta, y es que fue un partido totalmente entretenido y ofensivo.

 

   Además, ambos equipos quisieron jugar y ello se notó, pero fue una lucha desigual por el empuje inicial de los blaugranas. Primero Villa empujando un pase de la muerte de Pedro, luego Cesc con una jugada individual con colaboración de Iniesta en forma de pared, y para culminar el cuarto de hora espectacular un gol del canterano Montoya al empalmar con la derecha un tiro cruzado al palo derecho de Caballero pusieron en marcha la fiesta.

 

   Esta continuó con la demostración de control de los locales, que movieron el balón rápido, como en los mejores tiempos, aunque como era de esperar bajaron el ritmo poco a poco sabiendo que el récord de los 100 puntos ya estaba hecho, culminando un tramo final de temporada bueno con victorias de mérito y prestigio.

 

   Sin más movimientos hasta el descanso, después de la reanudación el partido volvió a animarse. Primero gracias a Andrés Iniesta, que antes de dejar el terreno de juego regaló un gol de bella factura desde fuera del área, con un disparo roscado y colocado contra el que nada pudo hacer Caballero, solo mirar como le entraba el balón a su portería.

 

   Entonces el Málaga quiso reaccionar, y lo hizo con el revolucionario Morales, ya que el chileno consiguió el gol del honor con una volea, dándose la vuelta, que dejó a Pinto hecho una estatua. En el día del posible adiós a Valdés, que no dejó claro si se irá este verano o el próximo al término de su contrato, al final fue Pinto el ovacionado, y es que pese al gol tuvo paradas de mérito que evitaron más goles de los andaluces, si bien los blaugranas pudieron marcar el quinto en varias ocasiones.

 

   Otros que pudieron pasar un examen fueron Villa, autor de un gol y poco más pero con un partido bien trabajado, y el asturiano fue ovacionado al ser cambiado por Alexis, devolviendo el cariño al público. Quien también tuvo muchos ojos encima fue Thiago, que entró por Iniesta, pero no tuvo ocasión de mostrar su magia.

 

   No obstante, el gran protagonista de la noche a nivel individual, más allá de los récords de puntos y de goles del equipo, fue Éric Abidal. El francés, tras recuperarse de un trasplante de hígado en abril de 2012 dentro del proceso del cáncer hepático que se le pronosticó en marzo de 2011, ha vuelto a jugar esta temporada y hoy pone el fin a su ciclo en el FC Barcelona tras seis temporadas y 20 títulos conquistados.

 

   El francés quería continuar, pero no lo vio así el club y ha tenido que aceptar esta decisión, pero se ha ido con otro título de mucho valor, el cariño de un Camp Nou que no ha dejado de estar de su lado y que esta tarde le ha ovacionado en incontables ocasiones, sobre todo al entrar al terreno de juego en el minuto 75 y cada vez que tocaba el balón. El francés, con ganas de mostrarse, incluso se incorporó al ataque pese a jugar de central zurdo en sustitución de Piqué. Gran fiesta del Barça, gran fiesta por y para Abidal.