El Barça de las mil y una vidas

Los de Pascual remontan un partido de infarto y nivelan la final (1-1).

El FC Barcelona Regal logró una heroica victoria ante el Real Madrid (71-72) en el segundo partido de la final de los 'play-offs' de la Liga Endesa, en un partido dominado prácticamente de inicio a fin por el conjunto de Pablo Laso pero que el conjunto blaugrana, que se levantó de todas las formas posibles, acabó decantando a su favor en un final agónico.

 

El Barça tuvo dos ventajas en el electrónico en todo el partido, el 10-11 con el que acabó el primer cuarto y el 71-72 final. Entre medias, infinitas formas de verse sobre la lona y levantarse, de mostrar una capacidad competitiva fuera de lo común. Agarrado a Navarro, remontó todas las ventajas del Real Madrid para sellar un 1-1 vital.

 

El Real Madrid nació en trance y dió el primer golpe sobre la mesa, marcando la senda de lo que sería el contexto del partido, el golpeo de los locales y la capacidad de levantarse de los visitantes. El salto inicial fue sólo el principio de su éxtasis, de una puesta en escena devastadora, que marcó un 10-2 de parcial tras los primeros cinco minutos de partido. Con una sola canasta blaugrana, obra de Joe Ingles, el Palacio de los Deportes pulverizó marcas de decibelios viendo al cuadro madridista volando sobre el parqué.

 

Como no podía ser de otra forma, Xavi Pascual paró el partido, calmó los ánimos de los suyos y les recordó que los encuentros duran cuarenta minutos. Brad Oleson entendió el mensaje mejor que nadie y, junto a la llegada de la defensa blaugrana al partido, el escenario cambió. El volcán local había detenido su actividad y en terreno farragoso, con ausencia de puntos y ritmo, el Barça fue maestro.

 

Un 0-9 de parcial, con más de cinco minutos sin anotar para el conjunto de Pablo Laso, no sólo detuvo la hemorragia sino que sirvió como carta de presentación del Barça, obligado a ganar. El primer renacimiento visitante. Sin embargo, el cerrojo de la puerta no resistió todo lo que a Pascual le hubiese gustado.

 

El Real Madrid encontró la forma de bajar al barro y, obstaculizando cualquier movimiento de Juan Carlos Navarro, nublar por completo la ofensiva catalana y llevar el partido de nuevo a su terreno en un segundo cuarto visceral, con más batalla física y Rudy Fernández omnipresente en ambos lados de la cancha. El Barça, cuyos ataques adquirían forma de agonía, no resistió el envite y al descanso (36-26) sólo veía un resultado duro y unas sensaciones amargas.

 

De nuevo la pausa, el tiempo de reflexión del descanso bajó las pulsaciones del Real Madrid y permitió renacer al Barça, una máquina de competir. Con Oleson y Navarro señalando el camino, Laso vió cómo toda su renta es esfumó en apenas tres minutos (39-37, min.23). Pero de nuevo con ritmo adquirido, por inercia blanca, el Real Madrid echó a volar sin apenas necesitar pista.

 

Lo que el Barça remaba con sufrimiento los locales lo deshacían en arranques de furia (53-39, min.26), en esta ocasión un 14-2 con forma de alas locales y mazo visitante. La diferencia, de nuevo por encima de los diez puntos, torcía el gesto de Pascual, que no encontraba respuesta a las vertiginosas rachas del Real Madrid. Y el tiempo se acababa.

 

Pero no con el Barça. Como si fuera su guión, de sus cenizas volvió a emerger, liderado por, quién si no, Juan Carlos Navarro. El escolta de Sant Feliú se abrazó a la genialidad, como tantas otras veces, y puso el partido en un puño (59-57, min.34). La enésima resurrección blaugrana, extendida hasta un final agónico, el escenario favorito de su líder.

 

El Barça se encontró entonces otro enfrente. De sangre balcánica, de pasaporte español y de baloncesto infinito. Nikola Mirotic anotó dos canastas seguidas en el momento crucial, la última un triple que tocó el cielo antes de fustigar la red, que valdría un triunfo ante cualquier equipo menos ante este Barça. Wallace, con un triple, y Llull después, con una pérdida, le dieron al Barça la última bala.

 

Los dos tiros libres de Oleson fueron dentro, dando al Real Madrid 7.7 segundos para resolver un duelo que tuvo enésimas oportunidades de haber cerrado antes. Pero el aro escupió el lanzamiento de Sergio Rodríguez y el Barça volará a Barcelona con 1-1, no sólo evitando el casi mortal 2-0 sino demostrando que hace falta algo más que talento y ambición para tumbarle, para acabar de verdad con el equipo de las mil y una vidas.

 

FICHA TÉCNICA

 

REAL MADRID: Llull (8), Fernández (11), Suárez (2), Mirotic (10) y Begic (7) --cinco inicial--; Rodríguez (2), Draper (3), Carroll (4), Darden (7), Slaughter (4) y Reyes (13).

 

FC BARCELONA REGAL: Huertas (3), Navarro (19), Ingles (4), Wallace (6) y Tomic (8) --cinco inicial--; Sada (2), Jasikevicius (-), Oleson (14), Rabaseda (-), Lorbek (6) , Todorovic (2) y Mavrokefalidis (8).

 

ÁRBITROS: Hierrezuelo, García González y Cortés. Eliminaron por faltas personales a Reyes y Mirotic por parte del Real Madrid; y a Tomic por parte del FC Barcelona Regal.

 

PABELLÓN: Palacio de los Deportes. 12.348 espectadores.