El Banco de Alimentos de Valladolid ‘pone las pilas’ a sus 1.300 voluntarios

Jesús Mediavilla, presidente del Banco de Alimentos de Valladolid, el día de su presentación. JUAN POSTIGO

El presidente, Jesús Mediavilla, desvela que después de Semana Santa se iniciará un curso de formación para todos con el objetivo de “formar su carácter y compromiso con la sociedad”.

Las primeras medidas de Jesús Mediavilla, presidente del Banco de Alimentos de Valladolid desde el pasado mes de agosto, ya están aquí. Y es que lo había prometido, o al menos lo tenía entre ceja y ceja desde entonces. El sucesor de José María Zárate se marcó como uno de sus objetivos primordiales la formación adecuada de los 1.300 voluntarios que conforman la Fundación, algo que será realidad después de Semana Santa.

 

Los trámites por fin han terminado, o al menos casi, después de la mudanza hace ya cuatro meses a las nuevas instalaciones en el Polígono Argales, concretamente en la calle Vázquez de Menchaca, donde se darán las nombradas lecciones. Una pequeña aula, con capacidad para cincuenta personas, decora el lugar donde los niños de varios colegios de la ciudad ya se han puesto manos a la obra para concienciarse. Pero vayamos por partes.

 

“No sé decir con certeza si antes de un mes o en quince días, pero a partir del 1 de abril estarán todas las instalaciones completas, y se empezará con esa formación. Casi seguro se empezará después de Semana Santa”, explica Jesús Mediavilla a Tribuna de Valladolid, con claro gesto de satisfacción.

 

“La idea es concienciar a los 1.300 voluntarios con los que contamos y que cooperan de manera esporádica, por ejemplo, en las operaciones kilo. Ahora se está tramitando con los responsables de los voluntarios, que hay uno por cada cuarenta, esta formación para ver qué es exactamente lo que aprenderán”. Efectivamente, aunque uno ya se puede ir haciendo idea de por dónde van los tiros.

 

“Esta formación debe hacer ver lo que es Banco de Alimentos, cómo nos llegan los alimentos y cómo se distribuyen. Luego formar un poco el carácter del voluntario, sus virtudes, su compromiso, su disponibilidad, el bien que están haciendo a la sociedad... para que vean que lo que hacen repercute directamente en ella”. Noble acción, sin duda, y que permitirá una mejor acción social.

 

“Ahora falta ver la respuesta de la gente, ver en qué días les viene mejor y, aunque estimo que al principio costará, se irá poco a poco. Estimo que a final de año habrán pasado todos los voluntarios”, sentencia Mediavilla, antes de explicar que “no se trata de una labor circunstancial”, ya que “influye en el bien de la sociedad y en las personas necesitadas”. “Ese es el espíritu”. Como no podía ser de otra manera, él también impartirá esa formación.

 

El director del Banco también quiso resaltar el hecho de que es algo que ya se viene haciendo con niños desde enero, a modo de probatina. “Con ellos la respuesta está siendo buena y llegan a casa con ganas de contarles lo que hacen a sus padres. La acogida está siendo genial”. Parece complicado que no vaya igual de bien con los mayores.

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