El Baloncesto Valladolid no encuentra el boleto de la fortuna ante La Bruixa d'Or

Los vallisoletanos tuvieron opciones hasta el último minuto, pero algunos errores y el acierto de Eriksson tumbó al Club Baloncesto Valladolid que no sale del descenso (75-72).

75 - La Bruixa d'Or (21+20+12+22): Waters (11), Hernández (6), Kouguere (14), Larsen (5), Asselin (6) -cinco inicial-, Eriksson (21), Arteaga (6), Giannopoulos (6), Creus (-) y Kody (-).
 

72 - CB Valladolid (14+24+14+20): Rowe (9), Suka-Umu (19), Wright (7), Haritopoulos (4), Johnson (14) -cinco inicial-, Andjusic (11), Vilhjámssom (-), Vasilopoulos (-), Sinanovic (8) y Martínez (-).


Árbitros: Carlos Peruga, Carlos Cortés y Pedro Munar. Sin eliminados.


Incidencias: partido de la sexta jornada de la Liga Endesa disputado en el pabellón del Nou Congost ante 4.200 espectadores.

La Bruixa d'Or ha conseguido la tercera victoria de la temporada ante un CB Valladolid (75-72) que tuvo opciones hasta el último minuto, pero que acumuló algunos errores más que los locales. Los catalanes cimentaron su juego en Marcus Eriksson, el mejor del partido con 21 puntos y 23 de valoración, y comenzaron a dominar de salida.
 

Se escaparon los manresanos con un 17-10 y, pese a que Ricard Casas pidió un tiempo muerto, al término del primer cuarto los pucelanos seguían sin reacción (21-14). La lesión de Vasilopoulos frenó la reacción de su equipo, mientras que Eriksson seguía a lo suyo. Anotó siete puntos consecutivos para su equipo, con un triple incluido que obligaba a Casas a volver a parar el partido (30-17, min. 15).
 

La Bruixa d'Or ganaba por 13 puntos (la máxima del encuentro) y de nuevo era Andjusic el que daba algo de aire a los suyos con otro triple (30-20, min. 15).
 

Ese mismo jugador compensaba con otro acierto en el triple, las consecuencias de la falta técnica de Suka-Umu (32-25, min. 17). Ahora era Wright el jugador entonado, anotando 6 puntos consecutivos y equilibrando el partido (36-34, min. 18).
 

Larsen y Kouguere daban tranquilidad a su equipo (41-34, min. 39), mientras Johnson y Rowe se encargaron de reducir la diferencia para irse al descanso con 41-38 en el marcador.

 

Con un parcial 6-1, La Bruixa d'Or tomaba aire (47-39, min. 24). Ricard Casas ordenaba una defensa en zona, que consiguió el objetivo de frenar a los manresanos. Suka-Umu anotaba 5 puntos en pocos segundos, que obligaban a Comenge a pedir tiempo (49-47, min. 28).
 

El juego catalán estaba muy trabado y sólo era capaz de anotar desde el tiro libre. El Valladolid se puso por delante por primera vez en todo el partido por medio de Sinanovic (53-54), a nueve minutos del final.
 

Sin embargo, el joven Eriksson fue el gran baluarte. El sueco no defraudó y, de triple, volvió a poner a La Bruixa d'Or por delante (56-54, min. 32).
 

Kouguere, en el rebote, y Suka-Umu y Johnson en la anotación le dieron aire a su equipo y pusieron a su equipo a tres puntos (73-70), pero nuevamente Eriksson decidió y sentenció el partido con dos tiros libres anotados a siete segundos para el final.