El balompié despide a Valerón, el 'mago de Arguineguín'

El centrocampista del Deportivo Juan Carlos Valerón, apodado como el 'mago de Arguineguín', se ha despedido este sábado del fútbol en la derrota ante la Real Sociedad (0-1), que ha propiciado el descenso de los gallegos a la Liga Adelante, después de 18 temporadas en las que ha participado en algunas de las máximas hazañas del conjunto gallego y tras convertirse en un símbolo del deportivismo.

Formado en la cantera del Arguineguín, de la que también han salido otros jugadores como David Silva (Manchester City) o Aythami Artiles (Deportivo), pronto fue reclutado por la Unión Deportiva Las Palmas. Debutó en el primer equipo canario en 1996, tras su ascenso a Segunda División.

 

Su temporada en la división de plata no pasó desapercibida para el RCD Mallorca, que en la temporada 1997-98 se hizo con sus servicios. Los baleares sólo pudieron disfrutar de la magia del canario un año, ya que al siguiente el Atlético de Madrid, entonces dirigido por Arrigo Sacchi, se lo llevó a la ribera del Manzanares.

 

Aunque fue indiscutible en el once rojiblanco, vivió tiempos difíciles, con un decimotercer puesto en su primera campaña y sellando el descenso y cayendo en la final de la Copa del Rey en la segunda.

 

En el baile de jugadores del Atlético camino del 'infierno' supo 'pescar' el recientemente proclamado campeón de Liga Deportivo, que fichó a Valerón para defender su corona. En medio, el de Arguineguín disputaba su primer gran torneo con la selección española, la Eurocopa de Bélgica y Holanda -con la 'Roja' disputó 46 partidos y marcó 5 goles-.

 

Con los coruñeses conquistaba nada más llegar la Supercopa de España ante el Espanyol. En sus trece temporadas con el conjunto gallego, jugó Liga de Campeones, en las que llegó a disputar semifinales, y alzó dos nuevos trofeos más, con la mítica Copa del Rey del 'Centenariazo' ante el Real Madrid en el Santiago Bernabéu en 2002, y la Supercopa de España ese mismo año ante el Valencia.

 

Titular indiscutible, sólo una rotura del ligamento cruzado anterior de la rodilla frenó su carrera, que le impidió estar en el Mundial de Alemania 2006 tras disputar el Mundial de Corea y Japón 2002 y la Eurocopa de Portugal 2004. Tras recuperarse, pierde peso en el conjunto entonces dirigido por Miguel Ángel Lotina.

 

Con el equipo de su vida marchó rumbo a Segunda tras un partido de infausto recuerdo ante el Valencia en 2011. Deambulando desolado por el terreno de juego prometió que no se iría del conjunto gallego hasta devolverlo a la Primera División. Y el mago de Arguineguín' cumplió. En la temporada siguiente, volvió a ser la brújula del 'Depor' y lo hizo campeón de la división de plata ascendiendo de manera directa.

 

Trece temporadas, 422 partidos y 32 goles después, Valerón se despide del fútbol en el equipo en el que se ha convertido en símbolo. Riazor nunca olvidará la magia del canario.