El Ayuntamiento presenta alegaciones a una incineradora de residuos en la carretera de Soria

Cerámicas Zaratán. CACSA

Según el Consistorio, que se presenta así en el proceso de evaluación de impacto ambiental, "se vertirían cantidades de gases tóxicos como amoniaco, cloro o hidrocarburos" a la atmósfera de Valladolid si esta incineradora se ampliara.

El Ayuntamiento de Valladolid se ha personado en el proceso de evaluación del impacto ambiental que actualmente se tramita por parte de la Junta de Castilla y León sobre el proyecto de implantación de una línea de gas de síntesis, que Cerámica de Zaratán pretende llevar a cabo en sus instalaciones del polígono de San Cristóbal.

 

La nueva planta industrial, que la empresa propietaria de la actual fábrica de elementos cerámicos pretende llevar a cabo, busca realizar una valorización térmica de un mix de residuos procedentes de obras de construcción declarados como restos de madera y mixtos que, en sí misma supone la implantación de una actividad peligrosa por sus emisiones futuras a la atmósfera de Valladolid, sobre la que se verterían cantidades determinadas de gases tóxicos como el amoniaco, cloro, hidrocarburos, que en la evaluación no han sido suficientemente descritos y, otros restos órgano-clorados derivados de las operaciones fabriles presuntamente destinadas a la minimización de residuos generados en la operación de la citada planta.

 

"Las emisiones de estos agentes contaminantes, constituyen en sí mismas un grave riesgo para la salud de la población más próxima, los trabajadores del polígono de San Cristóbal, y el municipio de la Cistérniga, también dentro del radio de los 2.000 metros alrededor de la factoría afectaría a la población del nuevo barrio del hospital y a las personas ingresadas o que trabajan en el propio hospital del Río Hortega. Finalmente y por conducción de gases, afectaría a toda la población de Valladolid capital", se ha explicado desde el Ayuntamiento.

 

El Consistorio, de esta manera, se muestra proactivo en el desarrollo empresarial, pero también lo es cuando considera que "no todo vale con el único objeto de mejorar los beneficios económicos de una empresa a costa de realizar unas emisiones a la atmósfera", o unos vertidos de residuos, no ya previsibles sino perfectamente estimables desde la propia EIA de la planta que se pretende instalar y operar. "El derecho a la salud debe estar por encima de cualquier beneficio económico", inciden.

 

Del mismo modo, y a pesar de que en la EIA se establece que todos los residuos se emplearán en el proceso productivo cerámico, se declara que esto “será siempre y cuando la caracterización de estos residuos así lo permita”, hecho que contradice la aseveración de los promotores de operar una planta de vertido cero.

 

Por este motivo, el Ayuntamiento ha concluido diciendo que se declara contrario a este establecimiento y para ello presenta las oportunas alegaciones a la Evaluación de Impacto Ambiental. La concejala de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Valladolid, María Sánchez, asistió a un encuentro el 14 de julio junto al Ayuntamiento de la Cistérniga y organizaciones sociales y políticas convocado por Ecologistas en Acción por considerar que la coordinación para defender los intereses de la población es esencial.