El Ayuntamiento plantea reestructurar el Paseo de Zorrilla y regular el estacionamiento en Valladolid

El objetivo del Plan de Movilidad es mejorar la integración del servicio de autobuses y crear una línea express con frecuencia de cinco minutos, además de ampliar la zona ORA en la ciudad y apostar por la peatonalización.

El Plan de Actuaciones del PIMUSSVA (Plan Integral de Movilidad Urbana Sostenible y Segura de Valladolid) plantea una reestructuración integral del Paseo de Zorrilla para mejorar la integración del servicio de autobuses en el viario, junto con una regulación del estacionamiento que supondría ampliar la zona ORA, restringir la circulación en el centro y peatonalizar nuevas calles.

 

El Paseo de Zorrilla, desde Avenida de Zamora hasta Campo Grande, es una vía principal del transporte público que utilizan 13 líneas ordinarias y 66 autobuses en días laborables, de modo que el Plan de Actuaciones, -presentado por el concejal de Movilidad y Seguridad, Luis Vélez, el responsable del Centro de Movilidad del Ayuntamiento, Roberto Riol, y el director técnico de “Tema Grupo Consultor”, Guillermo Maldonado- considera que “se trata de una vía de singular importancia para la explotación del transporte público”.

 

En este sentido, se propone crear una “vía colectora”, con uno, o incluso dos carriles reservados para los vehículos de AUVASA (dos en los tramos en los que se considere que es importante la posibilidad de que unos puedan adelantar a los que están detenidos, cargando o descargando pasajeros).

 

Esta vía tendría, además, preferencia semafórica, y sería transitada por una línea exprés con frecuencia de 5 minutos y paradas cada 500 metros, lo que permitiría un incremento de la velocidad y por tanto, agilidad en los trayectos.

 

Gracias al diseño de esa nueva red, en función de una nueva infraestructura, muy ambiciosa, que, según adelantó el concejal de Movilidad, el Ayuntamiento no podría afrontar en solitario, se pretende disminuir el número de paradas en el resto de líneas.

 

El objetivo final del Plan de Actuaciones que arrojan los trabajos del PIMUSSVA, que se pretende llevar lo antes posible al Pleno municipal para abrir después un periodo de un mes de alegaciones y “cerrar el círculo” en la primavera de 2017, es llegar a construir entre todos, gracias a las aportaciones de colectivos y técnicos “un modelo de ciudad en el que los ciudadanos realicen sus desplazamientos de forma sostenible y segura”.

 

Así entre las medidas a adoptar en las que pretende trabajarse, destacan la regulación del estacionamiento, ampliando la zona regulada por la ORA, potenciar los aparcamientos disuasorios en el entorno del casco histórico, restringir la circulación en el centro, peatonalizando nuevas calles aún por determinar y, junto a ello, reordenar el viario interior.

 

Pero además, se considera fundamental la implementación de medidas de “calmado” del tráfico, que proporcionenuna velocidad coherente con las nuevas formas de movilidad, aumenten la seguridad vial y ayuden a un control del volumen de tráfico”.

 

Junto a ello, está prevista la reordenación completa de la red de transporte público, que “no ha sido sometida a análisis global desde hace más de 30 años”, acortando el tiempo de viaje, suma de la espera en paradas y el tiempo de desplazamiento, con el objetivo de acortarlo, y la potenciación de la red ciclista, así como el aparcamiento de bicicletas y la apuesta por la peatonalización, puesto que, entiende el Plan, “los peatones deben de jugar un papel central en el sistema de transporte urbano de las ciudades, definiendo nuevos ámbitos peatonalizables del que no se excluye completar el de la Plaza Mayor".