El Ayuntamiento duda si presentarse en la próxima Junta de Accionistas del Baloncesto Valladolid

El tiempo se prorroga y el fin del Baloncesto Valladolid parece próximo. El gobierno de Puente ha optado por mostrarse cauto, pero afrontando que la situación es ya casi insostenible. TRIBUNA

En dicha reunión, que tendrá lugar este 25 de agosto, se decidirá si el club sigue adelante o se liquida. El Consistorio espera el consejo de sus servicios jurídicos para resolver si manda representación o no.

“Solo hemos tomado como Ayuntamiento una serie de decisiones que deberían haberse tomado en los últimos años”. Las palabras de Alberto Bustos, concejal de Deportes del Ayuntamiento, al ser preguntado por la situación del Baloncesto Valladolid, suenan tan contundentes como temibles. El próximo 25 de agosto el Club se enfrentará a una Junta de Accionistas que, quizá, termine por ser la definitiva sentencia de muerte. De hecho el segundo punto del día de la reunión propondrá una posible ampliación de capital de dos millones de euros o, si no se termina de ver clara la posibilidad de salvación, la directa liquidación del club. Más claro, agua.

 

Sobra decir que las alarmas están encendidas. Con la entrada al gobierno del socialista Óscar Puente, terminó por cortarse de raíz la vinculación que habían tenido ambas entidades desde hacía tiempo. Apenas un “1’6 o 1’7%” de accionariado, según Bustos, es lo poco que une a CB Valladolid y Ayuntamiento.

 

Ahora la duda es la siguiente. ¿Qué pretende hacer el Consistorio con el día 25 en el horizonte? “Tomaremos la decisión de si nos presentamos o no a la Junta de Accionistas en función de lo que digan los servicios jurídicos. No queremos tomar ninguna decisión que comprometa al Ayuntamiento, pero si una vez nos llegue la convocatoria se considera que debemos estar, estaremos”.

 

Y es que a ojos de Bustos, “con apenas un 1’6% del accionariado, el Ayuntamiento no es quien para estar allí y tomar una decisión tan importante”. “En todo caso insisto, todo depende de nuestros servicios jurídicos”.

 

El 25 de agosto de 2015 podría marcarse en el calendario como la fecha negra en la que un club histórico de Valladolid echó el cierre, pero el concejal de Deportes prefiere no dar por hecha la defunción. “Si estamos allí veremos la información y daremos opinión si es que hay que aportar, aunque ahora mismo no me atrevería a manifestar cuál debe ser el futuro del Club”. La respuesta, en poco más de tres semanas.

Noticias relacionadas