El Ayuntamiento de Valladolid sigue adelante con una posible peatonalización de la Plaza Mayor

La Plaza Mayor de Valladolid podría acabar siendo totalmente peatonal. A.MINGUEZA

El concejal de Seguridad y Movilidad, Luis Vélez, asegura que en 2016 espera dar nuevos pasos en este sentido, lo que sacaría los accesos del parking fuera del espacio.

Menos vehículo privado, más andantes y bicicletas. El Ayuntamiento de Valladolid lo tiene claro para el año que viene, ese que cada vez está más cerca; habrá proyectos que impliquen peatonalización de ciertas calles, lo que supondría que los coches, las motos y los autobuses dejen de pasar por vías y calles que quedarían solo al servicio de bicicletas y viandantes. ¿El objetivo más cercano? Suena complicado, pero desde hace meses en la concejalía de Movilidad y Seguridad suena con fuerza el nombre de la Plaza Mayor.

 

“Estamos esperando que nos entreguen el trabajo definitivo del PIMUSVA, tenemos algunos avances ya y creo que se nos puede dar una orientación de cara a las decisiones del futuro”, arranca el edil del área, Luis Vélez, que deja patente que en el Consistorio no se descarta nada. “Nuestra intención es que los peatones ganen espacio en la ciudad, en el centro, ese tiene que ser el objetivo, que ganen el peatón, el transporte público, la bici... y quitarlo para el vehículo privado”. Más claro, agua. “Las medidas que tomemos en el futuro irán en ese sentido. Se tendrá en cuenta para obras del año que viene”.

 

Pero volviendo a la Plaza Mayor, en la actualidad bien es sabido que por un lado existen los dos accesos al parking subterráneo, uno por cada lado del Ayuntamiento por las calles Manzana y Jesús, y la vía que atraviesa desde Ferrari hasta la calle de la Pasión. Dos espacios para vehículos que podrían tener sus días contados.

 

“Tenemos que hablar de medio plazo, espero que el año que viene podamos tener algunos proyectos ya en marcha”, continúa Vélez. “La Plaza Mayor es algo importante que tenemos que intentar hablar el año que viene, no me disgusta lo de sacar todo el transporte fuera, pero hay que hacerlo bien y con una alternativa bien meditada, no nos queremos precipitar”. Desde luego, más de uno recuerda el éxito de la peatonzaliación de lo que hoy es un clásico en Valladolid como es la calle Santiago, en 1982.

 

Eso sí, Vélez tiene claro que no solo se trata de un tema pendiente de Movilidad y Seguridad, sino también de otras claves como Urbanismo. Y por supuesto, el principal problema es el del llamado vil metal; el posible coste.

 

“Hay que pensar en que no cueste excesivo dinero, en que cuando se hagan obras podamos tomar la decisión sobre peatonalización o no también en función de si se pueden hacer de coexistencia entre peatones y vehículos. Es decir, que cuando se gaste dinero sea una inversión rentable y tomada con garantías. Todo llegará, la idea es que poco a poco haya más calles peatonales en Valladolid”, hace ver el responsable del transporte en la ciudad.

 

Aquí entrarían otros afectados por el posible cambio, claro, como son los comerciantes –que no se muestran demasiado reacios al cambio- y a la empresa concesionaria del aparcamiento que atraviesa los bajos fondos de la Plaza Mayor, Aplaes. Además, la parada de bus de la esquina de Ferrari tendría que trasladarse, lo que supondría cierto engorro para las múltiples líneas que allí montan y desmontan pasajeros.

 

La cuestión final es, ¿sería precipitado plantear que la Plaza Mayor se volviera peatonal en 2016? Vélez responde sin poder evitar una sonrisa. “Yo creo que sí, sobre todo porque tenemos muchas dificultades para sacar los accesos del aparcamiento. Es algo que no hay que descartar pero que va a suponer un coste”, concluye. Ergo, los viadantes de Valladolid tendrán que esperar.