El Ayuntamiento de Valladolid se da 5 meses para salvar el Museo de San Joaquín y Santa Ana

El alcalde de Valladolid, Óscar Puente, en plena reunión con las madres de la comunidad del Monasterio. TRIBUNA

El alcalde, Óscar Puente, se ha reunido este viernes con las madres de la comunidad del Monasterio con la intención de encontrar una solución, de manera que confía en que no se cierre.

El Ayuntamiento de Valladolid se ha dado un plazo de cinco meses para buscar la financiación necesaria que evite el cierre del Museo de San Joaquín y Santa Ana, que atesora tres lienzos de Goya, además de otras tantas obras de gran valor.

 

Así lo ha dado a conocer el alcalde de la ciudad, Óscar Puente, tras su entrevista con las madres de la comunidad del Monasterio de San Joaquín y Santa Ana y con el gerente del Museo, Jesús del Río, encuentro en el que se ha acordado realizar, hasta fin de año, un estudio de la situación para poder tomar una decisión.

 

Puente, quien ha insistido en que la ciudad "no se puede permitir" el cierre del Museo -"tiene un valor patrimonial incalculable para la ciudad (..) en lo que dependa del Ayuntamiento no se cerrará"-, ha cifrado en 50.000 euros el coste de funcionamiento anual, por lo que se ha mostrado convencido de que se encontrará una solución.

 

Esta pasaría, ha precisado, o bien por afrontar de manera directa ese gasto o bien por buscar colaboración de otras administraciones -"pienso que la Junta se tiene que implicar"- o de entidades privadas, lo que se realizará hasta fin de año, periodo en el que los técnicos de Cultura del Consistorio realizarán un informe que servirá de base para buscar soluciones.

 

"Adquirimos un compromiso claro", ha aseverado Puente, quien se ha referido también a la necesidad de promocionar "de manera más activa" el Museo, tanto hacia los vallisoletanos como hacia los visitantes, y quien ha puesto como ejemplo, en el extremo opuesto, el Museo del Toro, aunque a continuación ha precisado que no se trata de cambiar los fondos de un espacio a otro pero sí de estudiar las dificultades de uno para mantenerse abierto y del otro para estarlo sin rentabilidad.

 

La ayuda directa por parte del Consistorio implicaría "alguna contrapartida de entendimiento" con el Museo, cuya dirección, según el alcalde, está dispuesta a encontrar fórmulas consensuadas para potenciarlo, extremo corroborado por Del Río, quien ha agradecido la apertura del Ayuntamiento a "distintas posibilidades".

 

SIN GESTIÓN EFICAZ POR FALTA DE FONDOS

 

"Este deficitario Museo ha estado desde enero arrastrando deuda", ha puntualizado el responsable del Museo, quien ha calificado de "bastante importante" la deuda antes de atribuir la situación que vive con el "desconocimiento" de los fondos y la falta de una política de gestión "eficaz y eficiente" debido a la carencia de aportación económica.

 

Del Río, quien ha descartado que la Ley de Patrimonio no permite la venta directa de los tres cuadros de Goya, por los que una persona extranjera ha llegado a ofrecer millones de euros, ha asegurado que las madres cistercienses que custodian las obras de arte desde el siglo XVI están dispuestas a "comer pan y agua" antes de vender uno de los Goya.

 

"Los cuadros son para que los vea todo el mundo", ha asegurado la priora, la madre Ana María, quien ha corroborado que estarían dispuestas a alimentarse a pan y agua antes de vender los cuadros antes de explicar que los ingresos para el mantenimiento del Museo han caído con la muerte de algunas de las madres en los últimos años, lo que ha conllevado la pérdida de percepción de pensiones.

 

Del Río ha reconocido que los folletos y la promoción que hacía el anterior equipo de Gobierno municipal eran "insuficientes" para el desarrollo del espacio cultural, que ha pasado de recibir 450 visitantes al año, hace un cuarto de siglo, a los 5.000 actuales, cifra "estremecedora" dada la falta de recursos.