El Ayuntamiento de Valladolid respalda a los trabajadores de Lauki en un "momento crucial" para su futuro

Imagen de una protesta de los trabajadores de Lauki a las puertas de la fábrica.

El alcalde, Óscar Puente, dice que la posición de la plantilla de Valladolid es razonable para que Lactalis acepte vender la planta a una empresa del sector pero que no es competencia de la compañía.


 

Las movilizaciones han regresado a las puertas de Lauki. Los trabajadores siguen en su empeño de conseguir que la empresa Lactalis, propietaria de la marca vallisoletana, acepte algunas de las ofertas de compra para evitar el cierre previsto por la compañía para el 30 dfe septiembre.

 

El alcalde de Valladolid, Óscar Puente, no oculta su preocupación por una situación que puede acabar con el trabajo de los más de 80 empleados directos de Lauki pero, también, enterrar una parte de la historia de Valladolid ligada a lo que fue la Central Lechera Vallisoletana. "Estamos en un momento crucial en el tema de Lauki porque quedan algo más de 30 días y hay que tomar decisiones. Hay una obligación de mantener la discreción pero existen expectativas, hay oportunidades y lo que hay que tratar es de concretarlas antes de ese día 30. Si no sería deseable que ese acuerdo tuviese algún tipo de prórroga, si es que se atisba en el futuro una posibilidad de venta, que yo creo que la hay", manifestó respaldando la actitud de los trabajadores. "Lo que están pidiendo es lo más racional, que una empresa del sector pero no competencia de Lactalis pueda desarrollar unos productos que no entran en competencia directa con los que Lactalis está produciendo en esta planta. Yo creo que es una petición razonable".

 

Puente insistió en mantener todos los esfueros posibles para buscar una solución a esta situación y evitar el cierre de Lauki. "En todo caso hay más alternativas y vamos a ver si somos capaces antes del 30 de septiembre de que se materialicen y, por tanto, garantizar el empleo y la producción en nuestra planta de Valladolid".