El Ayuntamiento de Valladolid confía en inaugurar el ascensor de la Catedral este domingo

Las obras del ascensor en la torre sur de la Catedral de Valladolid han llevado más de siete meses. JUAN POSTIGO

Según la concejal de Comercio, Turismo y Cultura, Mercedes Cantalapiedra, la fecha fijada es esa aún sabiendo que puede haber retraso si no se tramita un último papel a tiempo.

Meses y meses de remodelaciones, semanas y semanas de espera para los pertinentes permisos, toda vez que las obras terminaron hacen ya un tiempo. El Ayuntamiento de Valladolid confía en abrir las puertas del tan nombrado ascensor de la Catedral este domingo, o al menos así lo tienen marcado en sus agendas las autoridades del Consistorio, aunque por desgracia no hay nada garantizado aún. ¿Por qué?

 

Según asegura la concejal de Turismo, Comercio y Cultura, Mercedes Cantalapiedra, todavía queda un ligero trámite a pulir entre Ayuntamiento y Arzobispado de Valladolid. Suficiente como para poder decir que la recién terminada estructura no está en condiciones de abrir sus puertas al público.

 

Según Cantalapiedra es cuestión de un simple "papel", pero hasta que no esté todo en orden los vallisoletanos no podrán disfrutar de las vistas de la ciudad desde la torre sur de la Catedral. En caso de que haya trascurrido esta semana y la situación no se haya desatascado, lógicamente habría que retrasar la jornada inaugural de este domingo.

 

La cuestión es que este primer día, sea o no el nombrado domingo, lleva ya cierto retraso. El pasado 26 de enero Javier León de la Riva aseguró que el ascensor estaría en condiciones para febrero, y es más, el alcalde se atrevió a adelantar que el precio del 'viaje' rondaría los cinco euros, aproximadamente, sin dar ningún coste fijo.

 

Cabe recordar que esta obra tuvo mucha polémica hace casi un año, antes de su comienzo, ya que desde la oposición encabezada por Izquierda Unida y PSOE se aseguró que el dinero (cerca de 600.000 euros) podría invertirse en otras cuestiones de más necesidad. Desde el equipo de Gobierno se dio la respuesta de que, de común acuerdo con el Arzobispado y la Asociación de Amigos de la Catedral, quienes invirtieron parte del dinero necesario, solo podía gastarse en una remodelación de esta estructura.