El Ayuntamiento de Valladolid busca una solución para las familias asentadas en las naves de la azucarera

Naves de la antigua azucarera de Ebro (Santa Victoria).

El Ayuntamiento de Valladolid apoya a las familias que están en situación de pobreza extrema en las naves de Ebro, cuya demolición comenzará este mes de febrero.

Con objeto de desarrollar la operación de demolición de las edificaciones de la antigua azucarera de Ebro por parte de la Sociedad de Alta Velocidad, el Ayuntamiento de Valladolid ha intensificado los medios para atajar la situación social de las familias allí ubicadas.

 

Fundamentalmente, se ha abordado la situación social de dos familias que vivían en esas edificaciones, ya que había otras personas que no han admitido ninguna intervención de los servicios sociales.

 

Una de las familias, formada por una pareja con cuatro hijos, ha sido atendida por los servicios sociales municipales desde 2009, cuando vivían en otra zona de la ciudad con su familia extensa.

 

En la actualidad, la familia vive en una vivienda normalizada, los niños acuden al colegio con regularidad y a un centro específico para menores.

 

Por otra parte, la unidad familiar formada por una pareja y sus dos hijos, ha sido atendida por los servicios sociales municipales. El menor en edad escolar acude al centro educativo con normalidad y se trabaja para que el menor de tres años acuda a una guardería para favorecer su socialización.

 

La intervención municipal con estas familias no concluye aquí. El seguimiento de los compromisos adquiridos y el acompañamiento en el proceso de normalización e integración se realiza a través del Centro de Acción Social correspondiente.

 

La sociedad Valladolid Alta Velocidad ha recibido licencia de obras para demoler diferentes edificaciones situadas en una parcela de la antigua Azucarera Ebro-Puleva situada en el Camino de la Esperanza, que suman una superficie construida de 2.231 metros cuadrados, lo que generará un volumen a demoler de unos 20.500 metros cúbicos.

 

En concreto, se trata de un primer edificio de tres plantas que albergaba laboratorios, oficinas, despachos y salas de reuniones; de un pequeño almacén –ya desmantelado- de materiales de laboratorio y de una nave almacén de materiales, con una superficie construida de 1.641 metros cuadrados. Está previsto reciclar el acero de la estructura de la cubierta, y el escombro de hormigón para ser reutilizado en el propio solar como terraplén.

 

Las obras, que ejecutará la empresa Toyrsa, tienen un plazo de cuatro meses y su presupuesto asciende a 167.000 euros., IVA no incluido. Podrán comenzar en la segunda semana de febrero y servirán para dejar expedita la citada parcela.