El Ayuntamiento cede un local en General Ruiz al Banco de Alimentos para utilizarlo como oficinas

Calle General Ruiz

La organización utilizará estas nuevas instalaciones para atención social y labor administrativa, mientras que las que tiene en Callejón de la Alcoholera, quedará únicamente como almacén.

El Ayuntamiento de Valladolid cederá un local en la calle general Ruiz, esquina con Panaderos al Banco de Alimentos, que lo destinará a uso de oficinas, labores administrativas y atención social. El alcalde de la ciudad, León de Riva, adelantó que en los próximos días visitarán con los responsables de la organización este inmueble para saber si se adapta a sus necesidades.

 

Se soluciona así una demanda solicitada por el Banco de Alimentos hace unos meses. “Nosotros pedimos al Ayuntamiento si nos podía ceder un local, ya que la oficina que tenemos en nuestras actuales instalaciones se queda muy pequeña, y prácticamente no podemos recibir a nadie”, dice José María Zárate, presidente de la Fundación Banco de Alimentos de Valladolid, quien solicitó un local de, al menos, 60 metros cuadrados que pueda acoger a ocho o nueve personas.

 

Zárate explica que cada vez más gente acude a las instalaciones, bien sean particulares o asociaciones, y no hay un sitio donde poder reunirse con tranquilidad. De materializarse la cesión, las dependencias ubicadas en Callejón de la Alcoholera se mantendrán solo como almacenes y el nuevo local actuará como oficina, sala de reuniones y algún despacho para atención social.

 

MÁS PETICIONES Y MÁS AYUDA

 

Los miembros de la Fundación del Banco de Alimentos esperan ahora la llamada del Ayuntamiento para visitar junto a un técnico municipal el inmueble. Zárate se muestra muy satisfecho por la respuesta del Ayuntamiento en una época de especial dificultad, donde cada vez más asociaciones están reclamando la ayuda del Banco de Alimentos. El presidente de la Fundación dice que cada vez son más las peticiones, aunque afortunadamente también crecen las iniciativas solidarias y las operaciones kilo. “Desde Navidad la gente está más concienciada con el problema”, apunta José María Zárate, quien confirma que actualmente cuenta con 40 voluntarios.