Tribuna mini Saltar publicidad
Cortinilla bose tribuna va 800x800px file

El autor del crimen del callejón de la Alcoholera dice que actuó en defensa por "instinto de supervivencia"

El acusado, junto a su letrado en la vista.

La defensa de Andoni Gustavo R.M, el joven que en junio de 2013 mató a cuchilladas a su amigo Roberto G.V. en una casa deshabitada de Valladolid donde ambos cultivaban una plantación de marihuana, alega que su patrocinado actuó en legítima defensa.

  

El letrado defensor de Andoni, durante la primera jornada del juicio con jurado iniciado en la Audiencia de Valladolid, ha explicado que a lo largo del proceso tratará de demostrar que el acusado actuó el día de autos con "instinto de supervivencia" cuando, tras esquivar un primer ataque de su amigo cuando se hallaba de rodillas atendiendo las plantas, comenzó a defenderse lanzando macetas y luego acometió a Roberto hasta en diecisiete ocasiones con un cuchillo que se encontró sobre un radiador.

 

La versión de los hechos esgrimida por el procesado a través de su defensor, hasta ahora desconocida, conllevará la solicitud de un fallo absolutorio, al tratarse de un homicidio con las eximentes de legítima defensa, intoxicación plena por ingesta de alcohol y otras drogas y la de actuar movido por un miedo insuperable, o, alternativamente, la imposición de dos años, seis meses y un día de prisión en caso de que el jurado considerara tales circunstancias como atenuantes.

 

Ante el jurado popular, integrado por cinco mujeres y cuatro varones, el representante legal de Andoni, de 19 años cuando ocurrieron los hechos, ha negado la existencia de una mala relación entre éste y la víctima, de 18, quienes entablaron una intensa amistad durante su estancia en el centro de menores Zambrana, hasta el punto de que llegaron a firmar un "pacto de sangre" y se prometieron vivir juntos una vez recuperaran su libertad.

 

"¡YA NO TE NECESITO!"

 

Tal es así que Andoni acogió al fallecido en el piso en que vivía como 'ocupa' en la calle Embajadores y ambos comenzaron a regentar el "negocio" que el primero había montado en una casa deshabitada en la calle Isla, junto al callejón de la Alcoholera, y consistente en un vivero de plantas de marihuana, escenario precisamente donde el día de autos Roberto, con un plan ya preconcebido según la defensa del procesado, lanzó un primer ataque a su amigo tras espetarle: "¡Gus, ya lo has montado todo, ya no te necesito!"

 

La versión de la légitima defensa, sin embargo, choca frontalmente con la postura de las acusaciones pública y particular, que califican los hechos como homicidio y asesinato, respectivamente, y solicitan condenas, por el mismo orden, de 15 y 12 años de prisión, discrepancia que radica en la convicción del letrado acusador de que las diecisiete cuchillas revelan intenciones inequívocas de matar y de causar un dolor innecesario al fallecido.

 

"No se puede considerar, bajo ningún concepto, como un homicidio normal. La causa de la muerte fue la intensa hemorragia causada, que provocó además un mayor sufrimiento", ha incidido el abogado que representa a la madre de Roberto y que, para cimentar su tesis de asesinato, entiende que Andoni ideó el crimen días antes tras sostener con su amigo una discusión.

 

Tras la exposiciones de los alegatos iniciales de las partes, la jornada de este viernes arrancará con el interrogatorio del verdugo de Roberto G.V, cuyo cadáver fue hallado por casualidad casi dos meses después, el día 2 de agosto, cuando la policía acudió a la casa deshabitada de la calle Isla tras denunciar los vecinos que alguien había intentado robar en el inmueble.

 

Una vez allí, los agentes no sólo hallaron una plantación de marihuana sino que descubrieron el cadáver de Roberto, desnudo y envuelto en una manta, en avanzado estado de descomposición y con fracturas en una pierna, lo que evidenciaba que Andoni había intentado trocear su cuerpo con un hacha para deshacerse de él.