El Aula Cultural de Valladolid cae ante el Casteldefells en el último minuto (29-28)

Una acción del partido entre el Casteldefells y el Aula en tierras catalanas.

El BM Aula Cultural no pudo sumar en tierras catalanas su quinto triunfo consecutivo en su primer año en la élite del balonmano femenino nacional tras caer en el último minuto ante el Esportiú Castelldefels después de que el conjunto local anotase el tanto de la victoria cuando el encuentro agonizaba con empate en el marcador. 

Esportiú Casteldefells 29: Hege Bolstad (p), Yael Alfaro, Ona Muñoz, Anna Manaut (9), Judith Sans (8), Alba Royo (1), Roser Esperit, Clara Poo (6), Sara Gil (3), María Cadens (1), Patri Espínola, Silvia Lladró (p), Carlona Teixidó y Anna Sancho (1).

 

Aula Cultural 28: Mariia Makarenko (p), Patricia Fernández, Bea Casquero, Celia López (5), Ana Vergara (1), Ángela Nieto (2), Isabel Calderón (1), Verónica Torres, Cristina Cifuentes (2), Raquel de la Cruz (5), Teresa Álvarez, Cecilia Cossío (2), Laura Muñiz (p) y Amaia Garibay (10).

 

Parciales: 2-2, 4-5, 7-7, 10-8, 10-11, 14-11 // 17-13, 21-17, 25-21, 27-22, 28-26, 29-26

 

Árbitros: Maria Inés Paolantoni (Cataluña) y María Florencia Zanikian (Cataluña) que excluyeron a Sara Gil, Anna Manaut, Anna Sancho y Judith Sans (2) por parte del Esportiú Castelldefels y a Ángela Nieto  por parte del BM Aula Cultural.

 

INCIDENCIAS: Partido correspondiente a la 21ª jornada de liga de División de Honor disputado en el Polideportivo de Can Vinader de Castelldefels (Bontevedra) que presentaba una excelente entrada.

Una derrota que hace que las chicas de Miguel Ángel Peñas tengan que esperar, al menos, una semana, para asaltar la sexta plaza de la clasificación y ver un poco más cerca los puestos que dan derecho a jugar competición europea la temporada que viene. Un jarro de agua fría para un conjunto vallisoletano que tras ir perdiendo claramente en el segundo tiempo, supo remar contracorriente para, como se suele decir, acabar muriendo en la orilla.

 

El encuentro comenzó como se esperaba, es decir, máxima igualdad entre dos equipos que pese a su diferencia en la clasificación, mostraban un juego muy similar basado en la seriedad defensiva y sobre todo en la velocidad y efectividad en los contragolpes. Quizás, por eso, ninguno de los dos equipos lograba marcharse en el marcador durante los primeros cinco minutos de juego. Fue a partir de ese instante cuando Amaia Garibay puso la directa. La extremo vallisoletana se encargaba de anotar tres tantos seguidos para lograr que su equipo se fuera en el marcador con tres goles de diferencia.

 

Corría el minuto ocho y el Aula mandaba en el partido. Era el momento de que el conjunto local, a sabiendas de lo que se jugaba sobre el parqué de Can Vinader, se volviera a meter en el encuentro después de varios minutos de incertidumbre en la grada por parte de la parroquia local.  La catalana Judith Sans se echaba el equipo a la espalda para en apenas cuatro minutos volver a igualar la contienda. Las espadas estaban en todo lo alto, pero lo cierto es que ningunop de los dos equipos quería dar su brazo a torcer.

 

Los goles iban subiendo al casillero de uno y otro equipo. Los contraataques volvían a erigirse en protagonistas y la velocidad en el choque era la tónica predominante. En un partido loco, de ida y vuelta, pocos eran lo que podían presagiar qué podçía suceder antes del descanso y de hecho, la resulución antes de la primera media hora de pertido, fue de lo más inesperada. El BM Aula Cultural se atascó en ataque y la circunstancia fue aprovechada a la perfección por el equipo local.

 

En un abrir y cerra de ojos, el Esportiú Castelldefels se había ido en el elctrónico de Can Vinader. Del 10-11 favorable al Aula, se pasaba al 14-11. Un resultado muy favorable para los intereses del conjunto con más urgencias que se marchaba al descanso con una diferencia a su favor de tres goles. De hecho, Anna Manaut afinaba su puntería para justo antes del 'bocinazo' final batir a Mariia Makarenko y poner a su equipo tres goles por delante del conjunto dirigido por Miguel Ángel Peñas.

 

Tras el paso por vestuarios, la diferencia conseguida en los últimos instantes de los primeros 30 minutos seguía siendo estable. Al igual que ocurría en el comienzo del primer tiempo, el segundo acto se inició con un equilibrio máximo. Ninguno de los dos equipos era capaz de sobreponerse al guión establecido, y pese a que los goles continuaban subiendo al marcador para barcelonesas y valisoletanas, las diferencias apenas se modificaban. Sólo dos goles seguidos del Esportiú castelldefels, obra de la 'cañonera' local Anna Manaut y de Clara Poo hacían saltar las alarmas.

 

Las locales se habían ido de cinco goles con esos dos últimos tantos cuando corría el minuto 12 de la segunda mitad. Miguel Ángel Peñas pedía tiempo muerto, para intentar frenar a un Castelldefels completamente lanzado a por la victoria, y un tanto de Cristina Cifuentes y tres goles seguidos de la extremo Amaia Garibay, volvían a acercar al BM Aula Cultural al marcador.

 

El Esportiú Castelldefels no tenía intención de dejarse remontar el partido y durante un tramo de este segundo tiempo pudo lograrlo. Sin embargo, pese a la resistencia 'numantina' de las catalanas, el Aula volvió a su mejor versión para empatar un choque que se le había puesto muy cuesta arriba a falta de sólo un minuto para el final. Dos goles de Celia López, dos más de Amaia Garibay, que acabó como máxima anotadora del choque con 10 tantos, y otros dos más de la central segoviana Raquel de la Cruz y de la cántabra Cecilia Cossío, provocaban que el electrónico de Can Vinader señalase empate a 28. Faltaban aún 90 segundos por disputarse.

 

En ese tiempo, el cuadro local, aprovechó su oportunidad y un tanto de la mejor jugadora barcelonesa, Anna Manaut, acababa con las esperanzas del BM Aula para delirio de la afición local. El sueño de asaltar la sexta plaza de la liga, lograr el récord histórico de cinco victorias consecutivas en el primer aó en la División de Honor Femenina y seguir optando a Europa se esfumaba para el BM Aula Cultural con ese postrero tanto. Un gol que hace que el Castelldefels siga soñando con la permanencia