El Atlético Valladolid gana a La Roca con dedicatoria a Antonio Garnacho (36-20)

El presidente del Atlético Valladolid junto al hijo del fallecido Toño Garnacho.

El equipo vallisoletano apenas pasó apuros para sumar una nueva victoria en un Huerta del Rey emocionado tras el fallecimiento de su director deportivo.

Atlético Valladolid (36): Javi Díaz (portero), Diego Camino (-), Fernando Hernández (6, 2p), Filip Kallman (3), David Fernández (2), Gonzalo Viscovich (1) y Luisma Lorasque (5) -siete inicial- César Pérez (portero), Sebas Kramarz (-), Sergi Grossi (6), Roberto Turrado (-), Alfonso de la Rubia (2), Dani Pérez (6), Roberto Pérez (3), José Ángel Delgado Ávila (1) y Joel Gómez (1).

 

BM La Roca (20): Pau Puget (portero), Josep Oriol Catafal (1), Marc Sánchez (2), Pau Pérez (2), Lluis Montserrat (1), Javier Coba (-) y Adriá Salado (-)  -siete inicial- Pere Vaquer (5), Sergio Luque (1), Jordi Altes (-), Eloy Felez (2), Josep Morales (1), Jordi Puig (5), Carlos Galán (-) y Miquel González (portero).

 

Parciales cada 5 minutos: 5-1, 6-4, 10-4, 13-5, 15-8, 19-8 -descanso- 22-9, 24-11, 28-13, 30-16, 33-19 y 36-20 –Final-.  

 

Árbitros: Daniel Portela y Martín Rodríguez. Exclusiones a Sebas Kramarz (12’ y 32’) y a Lluis Montserrat (24’).

 

Pabellón: Polideportivo Huerta del Rey (Valladolid), ante unos 1.700 espectadores. Se guardó un minuto de silencio por el fallecimiento de Toño Garnacho, director deportivo del Atlético Valladolid Recoletas, además de realizarse varios actos de homenaje a su figura

El Atlético Valladolid  sumó una nueva victoria en el polideportivo Huerta del Rey ante el BM La Roca (36-20) en la 26ª jornada de la División de Honor Plata. Los vallisoletanos apenas pasaron apuros para lograr su 24º triunfo en un encuentro resuelto en la primera parte y cuyo resultado fue dedicado a Toño Garnacho, fallecido el viernes. El club quiso rendir un sentido y emotivo homenaje a su director deportivo. Primero con el saludo con el dedo hacia arriba de plantilla y cuerpo técnico, luego con unas palabras del presidente, Mario Arranz, para acabar con un respetuoso minuto de silencio tras entregarle a su hijo un camiseta con el nombre de Toño Garnacho y a su mujer un centro de flores.

 

En la clasificación, el conjunto vallisoletano mantiene los cuatro puntos de ventaja sobre el Bidasoa Irún, que se impuso al Secin Group BM Alcobendas (20-32) y aumenta a seis la distancia con Zumosol Ars Palma del Río tras perder en Barcelona (32-28).

 

El Atlético Valladolid salió en tromba, dispuesto a solventar el encuentro por la vía rápida. A los 4 minutos ya obligó al primer tiempo muerto de Guillem Estapè después de tres goles de Fernando Hernández, uno de Luisma Loraque y otro más de David Fernández. El 5-0 de inicio dio paso a una pequeña reacción de La Roca, hasta un nuevo tiempo muerto, pero esta vez de Nacho González con 6-4 en el minuto 11.

 

Tras éste, el conjunto vallisoletano dinamitó el partido con un parcial de 7-0. La Roca estuvo diez minutos sin anotar y los de Nacho González no lo desaprovecharon, abriendo una brecha ya insalvable con el 13-4. Con ese marcador a favor ya jugó el resto de esa primera parte un equipo que volvió a hacer gala de una gran defensa. Javi Díaz, con 8 paradas en esa primera mitad, Fernando Hernández, con 5 goles, y Lorasque, con 4, fueron algunos de los destacados hasta el 19-8, máxima del choque gracias a otro estirón en la recta final, con Roberto Pérez, Sergio Grossi y Dani Pérez ya sobre la pista.

 

La segunda parte comenzó igual que la primera. A pesar de una exclusión de Sebas Kramarz, la segunda en su caso, los primeros goles fueron del Atlético Valladolid, que se fue a los 13 de ventaja con el 21-8. A pesar de la distancia, los de Nacho González no bajaron los brazos. Ahora con César Pérez muy entonado en la portería y con muchas rotaciones. Joel Gómez tuvo 20 minutos de juego, tanto de lateral como de central; Sebas Kramaz, Dani Pérez, Roberto Pérez, Sergi Grossi, Ávila. Aun así, la renta llegó a los 16 goles con el 29-13 tras varias acciones de mérito de Grossi.

 

El triunfo estaba encarrilado y solo faltaba saber la ventaja final, que fue ese 36-20.