El Atlético Valladolid continúa imbatido tras imponerse en casa al Grupo Covadonga (30-25)

TRIBUNA

El equipo vallisoletano sufrió para sumar una nueva victoria ante un rival, que pese a las bajas, nunca bajó los brazos.

FICHA TÉCNICA

 

Atlético Valladolid (30): Javi Díaz (portero), Diego Camino (2), Fernando Hernández (3), Gonzalo Viscovich (4), Nico López (-), Filip Kallman (4) y Roberto Turrado (-) –siete inicial- Alfonso de la Rubia (5), David Fernández (1), Sergi Grossi (1), Jose A. Delgado Ávila (-), Roberto Pérez (3), Joel Gómez, Daniel Pérez (2), Luisma Lorasque (5) y César Pérez (portero).

 

RGC Covadonga (25): Jorge Martínez, Javier Ancizu (1), Samuel Pérez (4), Eduardo Conlledo (-), Alexis Fernández (3), Pablo Fernández (6) –siete inicial- Víctor Álvarez, Fernando Manuel López (3), Carlos Prendes (5), Pepe Espina (-), Alejandro Santos (3) y Dani García (portero suplente).

 

Parciales cada 5 minutos: 4-3, 5-4, 8-4, 9-5, 12-7 y 15-9 –descanso- 16-11, 19-13, 21-16, 22-19, 26-23 y 30-25.

 

Árbitros: Vicente Peris Orts y Raúl Rodríguez Díaz. Exclusiones a Sergi Grossi (20’, 24’), Alexis Fernández (20’ y 59’), Roberto Turrado (37’, 47’), Carlos Prendes (40’), Alfonso de la Rubia (48’). Roja a Alexis Fernández.

 

Pabellón: Pabellón Huerta del Rey (Valladolid). Unos 1.200 espectadores.

Cuarta victoria de la temporada para el Atlético Valladolid tras ganar al Grupo Covadonga (30-25), en un partido marcado por las bajas del conjunto asturiano. Un triunfo importante ante un rival muy duro que nunca bajó los brazos y que le puso las cosas muy difíciles a los locales.

 

Se preveía un partido muy igualado y así fue a pesar de que el Grupo Covadonga se presentó muy mermado por las bajas. El equipo de Chechu Villaldea viajó a Valladolid sin Sergio Vizcaíno, Adrián Rodríguez, Miguel Paraja, Juanín López y Alejandro González ‘Jano’. Además, tampoco pudo contar con Víctor Álvarez, que aunque se desplazó a Huerta del Rey no saltó a la pista. A pesar de eso, el choque fue duro, intenso y equilibrado aunque la balanza se decantó para los vallisoletanos con ventajas mínimas y una pugna terrible por tomar el ritmo del partido.

 

Arrancó el Atlético Valladolid imprimiendo mucha velocidad e intensidad al partido, quizá intentando aprovechar las numerosas bajas del Grupo Covadonga. Además, Nacho González sacó de inicio a Filip Kallman, falto de minutos y goles tras no poder jugar el partido de Copa del Rey en Bordils. El sueco respondió con tres goles en apenas tres minutos, dando las primeras ventajas a los locales (4-3, minuto 5).

 

La intensidad inicial se fue apagando con una mayor concentración defensiva del Covadonga, muy fuertes atrás, aunque incapaces en el aspecto ofensivo. Los asturianos se atascaron y estuvieron casi 10 minutos sin poder anotar un gol, lo que aprovechó el Atlético Valladolid para escaparse en el marcador, a pesar de que a los de Nacho González también les costaba anotar en una partido muy tosco, con mucho contacto y escasos contraataques. Era el ritmo de partido que interesaba más a los visitantes, pero no supieron aprovecharlo.

 

Así, del 5-4 se pasó a un 10-5 en el minuto 21 con buenos minutos para Gonzalo Viscovich, autor de tres tantos en este tiempo. La máxima renta a favor del Atlético Valladolid llegó al filo del descanso, con un 14-7 (minuto 27) que parecía encarrilar la victoria local.

 

El ritmo continuó lento, con mucho control, y con pocas opciones a correr. A pesar de eso la ventaja del Atlético Valladolid se mantuvo en el inicio de la segunda parte, incluso después de una exclusión de Turrado. Tras esos dos minutos el resultado volvía ser de 7 goles de diferencia para los vallisoletanos (19-12).

 

Sin embargo, el Grupo Covadonga aún guardaba una última bala para intentar meterse en el partido. Un parcial de 0-4 a su favor les acercó a dos goles (21-19, minuto 48). Parecía un mal momento para los vallisoletanos, ya que sufrieron dos exclusiones seguidas de Turrado y Alfonso. El Atlético Valladolid jugó incluso con 5 durante casi un minuto.

 

Sin embargo, esta situación sirvió de revulsivo a los vallisoletanos, que incluso en inferioridad lograron marcar, gracias a Fernando Hernández, y posteriormente Javi Díaz detuvo un lanzamiento claro a Alexis Fernández. Esto sirvió para despertar al equipo pucelano, que con los tantos posteriores de Alfonso de la Rubia y Viscovich mantuvieron la cómoda ventaja otra vez (25-20, minuto 52).

 

Los de Chechu Villaldea aún apretaron con los tantos de Pablo Fernández, máximo anotador del Grupo Covadonga, y Carlos Prendes, con una buena racha a falta de 5 minutos (26-23), lo que obligó a pedir tiempo muerto al Atlético Valladolid. Los locales mantuvieron la calma en los momentos finales y lograron la victoria final por 30-25.