El Atlético sufre para ser colíder

Foto: E. P.

El Atlético de Madrid se ha colocado colíder de la Liga BBVA tras una sufrida victoria ante el Athletic Club de Bilbao (2-1).

El Atlético de Madrid se ha colocado colíder de la Liga BBVA tras una sufrida victoria ante el Athletic Club de Bilbao (2-1) en la decimoquinta jornada del campeonato, en un partido muy intenso que comenzaron ganando los vascos pero que remontaron los colchoneros con un cabezazo de Saúl Ñíguez y una genialidad del francés Antoine Griezmann.

 

El 'Cholo' Simeone repitió el once que le dio el liderato del grupo en Liga de Campeones, a excepción de Savic que fue sustituido por Giménez en el eje de la zaga. Por su parte, el Athletic solo dejó en el banquillo a Markel Susaeta por molestias musculares.

 

El encuentro -que comenzó con un sonoro aplauso a Raúl García por parte de la que fue su afición-, como se presumía, fue muy intenso entre dos equipos que presionan en todo momento al rival con una movilidad muy alta. Ya desde el inicio se vio con un fútbol veloz, sin apenas interrupciones en el que se cometían muchos errores en el pase. Más de diez minutos se tardó en tener la primera ocasión de peligro. Fue para Aritz Aduriz que, de cabeza, remataba tras un saque de esquina y ponía en problemas a Jan Oblak.

 

Pero el Atlético quería ponerse por delante pronto, sabedor de la importancia de esos tres puntos. Y casi lo consigue si el colegiado no llega a anular, de manera correcta, el tanto de Luciano Vietto superado el primer cuarto de hora. Y se terminó de complicar su situación 10 minutos después, cuando de nuevo a balón parado, Laporte anotaba el primer tanto del encuentro rematando en el segundo palo y libre de marca un saque de esquina.

 

Continuó intenso el juego, con un Athletic muy bien ordenado sobre el césped del Vicente Calderón que impedía que los locales hicieran el juego que les ha hecho conseguir muchos los éxitos estos años. Este partido ha sido uno de los pocos en los que la zaga rojiblanca del Atlético estaba dubitativa en algún lance del juego.

 

Sin duda el partido fue una oda al juego a balón parado. Ambos demostraron que cuando se trabaja esta faceta se sacan cosas positivas. Y así llegó el empate colchonero. Superado el minuto 45 de la primera parte, cuando peor lo pasaba el Atlético de Madrid, un gran saque de esquina lanzado por Koke era rematado por Saúl en el primer palo para enviar el partido al descanso con las espadas en todo lo alto.

 

Tras el paso por vestuarios salió mucho mejor el Athletic Club, que se mantuvo en un juego firme en defensa y con mucha velocidad en el ataque. Superados los primeros diez minutos, los 'leones' perdonaron dos grandes ocasiones que salvó con grandes intervenciones Oblak. La primera con una internada de Bóveda por el lado derecho del área y la segunda un mano a mano de Aduriz que no supo definir.

 

Los cambios tampoco parecieron espolear al Atlético, que se mantenía a expensas de lo que hacían los jugadores de Ernesto Valverde. Entraron Correa y Torres por Carrasco y Vietto para ofrecer algo diferente a lo poquito que había desplegado en ataque el Atlético.

 

Pero lo que no sabía el 'Cholo' Simeone es que ese componente diferencial lo tenía ya en el césped y era francés. El conjunto madrileño aprovechó un momento de debilidad del Athletic para atacar con más énfasis. Y así llegó el gol de Antoine Griezmann, que cogió un rechace en la frontal del área para, de primeras con la zurda, poner el balón pegado al palo, donde Iraizoz no pudo hacer nada.

 

Tras el gol de la remontada, el partido se volvió un tanto brusco. Nada comparado con la intensidad limpia que habían desplegado los jougadores. En ese escenario el Athletic volvió a hacerse grande y volvió a incomodar la portería rojiblanca. Y ante la entrada de Kike Sola para tener más poderío por alto, el Atleti terminó el partido con tres centrales achicando balones.

 

El partido deja al Atlético de Madrid colíder de la Liga BBVA con 35 puntos junto al FC Barcelona, tras su empate de este sábado ante el Deportivo de la Coruña, con la posibilidad de incluso superarle aprovechando el parón liguero que los azulgrana tendrán por disputar el Mundial de Clubes la próxima semana. Por su parte, el Athletic Club desaprovecha con esta derrota una gran oportunidad para meterse entre los seis primeros clasificados, y se queda en mitad de tabla con 21 puntos.