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Cartel definitivo iberian file

El Atlético enamora camino de una nueva final

Saúl, héroe por su tremendo gol

Saúl Níguez con un tremendo gol da para el Atlético el primer paso hacia Milán. 

 

FICHA

 

ATLÉTICO DE MADRID: Oblak; Juanfran, Giménez, Savic, Filipe Luis; Saúl (Thomas, min.85), Gabi, Augusto, Koke; Griezmann y Torres.

 

BAYERN DE MÚNICH: Neuer; Lahm, Javi Martínez, Alaba, Bernat (Benatia, min.77); Xabi Alonso, Thiago Alcántara (Müller, min.70), Vidal; Douglas Costa, Coman (Ribery, min.64) y Lewandowski.

 

GOL

   1-0, min. 11, Saúl.

 

ÁRBITRO: Mark Clattenburg (GBR). Amonestó a Saúl (min. 84) por parte del Atlético de Madrid y a Douglas Costa (min. 40), Benatia (min. 82), Neuer (min. 82) y Vidal (min. 88) por parte del Bayern de Múnich.

 

ESTADIO: Vicente Calderón. S.M. El Rey Don Felipe VI y S.A.R. La Princesa de Asturias Doña Leonor de Borbón y Ortiz acudieron al Palco de Autoridades del estadio.

El Atlético de Madrid ha tomado una valiosa ventaja de cara a la final de la Liga de Campeones en San Siro, después de lograr un trabajado triunfo ante el Bayern de Múnich (1-0) en una ida en la que la pasión rojiblanca guió a su equipo antes incluso de su entrada al campo, iniciando una bonita historia de amor por unos colores que se vio recompensada con un solitario tanto de Saúl Ñíguez en los primeros compases.

 

El Vicente Calderón se vistió de gala ante una cita histórica, con el primer paso hacia Milán en juego y con el único precedente entre ambos en la mente, el cual se saldó con derrota rojiblanca en la final de 1974. La afición local recibió a su equipo con un gran "TE AMO" en forma de tifo y actuando de empuje de los suyos desde el minuto uno. La actitud de la plantilla fue al unísono y el resultado, realmente valioso para la vuelta en tierras germanas.

 

Plantando una línea de presión muy adelantada desde el pitido inicial, el 'Cholo' Simeone le comió la tostada a su contrincante en unos primeros minutos apabullantes de sus jugadores. Con ávidos robos en campo rival cuando los bávaros pretendían salir con la pelota jugada, los jugadores atléticos enfilaron la meta defendida por Neuer con celeridad, haciendo levantar de sus asientos en más de una ocasión a la hinchada local.

 

Precisamente, un canterano del Atleti, Saúl Ñíguez, puso una guinda más a la que está siendo su mejor temporada en el fútbol profesional con el golazo que abió el marcador. El pequeño de los hermanos Ñíguez se internó en el área alemana con un gambeteo que dejó atrás a varios defensas que salieron a su paso, culminado con un sutil golpeo al palo largo.

 

Con el resultado a favor, los colchoneros sí concedieron una mayor posesión al Bayern, haciendo de su zaga su gran baza para mantener la portería a cero e intentando salir a la contra con dos flechas en punta como son Antoine Griezmann y Fernando Torres. Pese a la baja sensible de Godín, la muralla del Atlético apenas se resintió, concediendo ocasiones mínimas a pesar de entregar el dominio del balón.

 

Pep Guardiola trató de cambiarle la cara al equipo a la reanudación e intentó asediar la portería de un Oblak de récord bajo palos, que acumuló su quinto partido consecutivo sin encajar un tanto. El potencial ofensivo de los campeones de la Bundesliga se destapó dando entrada a Ribery y Müller, lo cual engrasó la maquinaria germana, aunque no lo suficiente para perforar la meta del arquero esloveno.

 

TORRES, A CENTÍMETROS DE PONER LA PUNTILLA

 

Los segundos 45 minutos se tornaron en un monólogo alemán en el que el Atleti se sintió cómodo desde su segundo plano, montando contragolpes en cuestión de segundos que estuvieron a punto de dar sus frutos después de que Torres estrellara un disparo en el palo.

 

Cada internada en ataque hacía latir los corazones rojiblancos a sobremanera, muy excitados, en un final muy sufrido en el que solo un gol podría mutar por completo la forma en la que se podía afrontar la visita al Allianz Arena. Sin embargo, los de la capital española se mostraron impenetrables y ni Oblak ni el larguero dieron opción a que el resultado volviera a cambiarse.

 

El 1-0 hizo que los madrileños vieran el sueño de su tercera final en la máxima competición del fútbol europeo cada vez más cerca, gracias en gran parte al empuje de un graderío que también luchó por cada disputa desde sus asientos y que ansía ver premiados los grandes años de su equipo con su primera 'Champions'.

 

Por su parte, Guardiola sufrió un tropiezo en sus últimas semifinales al mando del banquillo del Bayern de Múnich y tendrá que jugarse el todo o nada el próximo martes en la vuelta y ante su afición, en la que se espera que sea una auténtica olla a presión en la última bala que tiene el técnico para ver completado su trabajo en el cargo.