El Atlético BM Valladolid acaba la primera vuelta con buenas sensaciones

Roberto celebra la victoria tras el pitido final. A.MINGUEZA
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El conjunto vallisoletano derrotó al Barakaldo y aseguró la segunda posición de la clasificación. 

ATL. BM VALLADOLID (27): Rey, Grossi (2), De la Rubia (7), Fernando, Roberto (5), Viscovich (4), Egea (3) –equipo inicial–, Cavada, Lacasa (1), Turrado (2), Dani, Rasero (3) y Ávila.

 

BARAKALDO (19): Gontzal, Asier, Borda (1), Xabier, Moreno (2), Piriz (2) y Sergio (3) –equipo inicial–, Borja, Iker,Endika, Josu (1), Oier (6) y Ortuondo (4, 2 de penalti).

 

PARCIALES CADA CINCO MINUTOS: 1-1, 2-2, 6-3, 10-4, 11-7, 15-7, 17-9, 18-12, 21-13, 22-16, 23-17, 27-19.

 

ÁRBITROS: Efrén Muñoz y Julio Posada.

 

INCIDENCIAS:Última jornada de la primera vuelta de la División de Honor B de balonmnao. Polideportivo Huerta del Rey. 1.000 espectadores.

Era un partido trampa, el que afrontaba el Atlético Balonmano Valladolid ante el Barakaldo. La última derrota en Nava del Rey, ante un rival plagado de ex jugadores del extinto BM Valladolid, dolió por la forma en la que se produjo y esa sensación de inferioridad que no se fue en ningún momento del partido.

 

En este caso, los comienzos fueron igual de dubitativos, unido todo ello a la expulsión de Fernando Hernández en el minuto veinte de la primera mitad. Una pérdida importante porque el partido no se conseguía serenar aunque poco a poco la calidad local se fue imponiendo hasta establecer una cómoda ventaja de 15-7 al descanso que aclaraba bastante la situación.

 

En la segunda mitad, el juego mejoró y también la intensidad defensiva del equipo vallisoletano bien amparados por su portero. Además, entró en valor el refuerzo de Julio Rasero, que hacía su debut como local. El partido ya no tenía más dueño que el Atlético Balonmano Valladolid para cerrar la primera vuelta en segunda posición con diez victorias en este estreno como equipo y como club en su rampa de lanzamiento hacia el sueño de regresar a la Liga Asobal.

 

Ese puede ser el reto para la segunda vuelta. El equipo ha demostrado buena base, aunque el banquillo ha dejado en más de una ocasión sus limitaciones al descubierto. Algo parecido a lo que ocurrió en la pasada temporada del descenso, pero los directivos del nuevo club decidieron apostar por la continuidad de Nacho González y este debe ser el técnico que guíe al equipo al lugar que le corresponde al balonmano de Valladolid.