El arma de doble filo de las redes sociales

Foto: Europa Press

Las redes sociales son muy útiles para compartir tu vida con amigos y familiares pero siempre hay que tener cuidado con lo que se muestra a todos los públicos, pues puede conllevar consecuencias indeseadas. 

Las redes sociales esconden peligros que pueden poner en riesgo la seguridad y privacidad de los usuarios. Día tras día, entramos en nuestros perfiles y cuentas para ver o publicar algo, pero no somos conscientes de lo que hay en lo que no se ve de Internet.

 

Plataformas como Instagram siguen registrando más y más usuarios - recientemente la red social de fotografía alcanzó los 500 millones mensuales- lo que conlleva, casi de forma inherente, un crecimiento de los riesgos en Internet y en las redes sociales. ¿Cuáles son los peligros más frecuentes? ¿Podemos evitarlos? Aquí tenéis las respuestas.

 

LOS TROLES CIBERNÉTICOS

 

Si recibes a cada tanto comentarios maliciosos en alguna de tus publicaciones, entonces tienes un trol -uno o varios-. Un trol es una persona que solo quiere molestar y al que prácticamente le da igual lo que escribas; su afición es fastidiar.

 

Twitter es una de las redes sociales en las que más troles hay. Asimismo, suelen ser personajes públicos los que más reciben este tipo de comentarios. Estar expuestos a través de los medios los convierte en blanco fácil de las críticas de los usuarios y de sus propios seguidores, pero también de gente que solo quiere molestar sin tener ningún motivo.

 

En estos casos es importante denunciar ante las autoridades este tipo de comentarios y prácticas. Hoy en día los usuarios de Internet se enfrentan a penas y multas igual que cualquier otro ciudadano que comete un delito fuera de la Red. Por supuesto, en Twitter también tienes la posibilidad de bloquear a quien quieras para que no pueda volver a escribirte.

 

HACERTE VIRAL

 

Volverse viral puede tener su atractivo, pero en muchos casos le acaba costando algo a quien lo consigue -o se lo encuentra sin querer-. Las redes sociales son la plataforma ideal para viralizar un producto, una marca, tu propio yo, pero, si este es tu objetivo, tienes que tener cuidado porque existe un punto de no retorno, ese en el que tu vida comienza a pertenecerle a tus seguidores, que además exigen más y más.

 

Sin darte cuenta puedes entrar un círculo vicioso del que querrás salir cuando sea demasiado tarde, porque todos conocerán hasta el color de tu ropa interior - en el mejor de los casos-. Cuando se publica un contenido en Internet nunca se puede estar del todo seguro de lo que ocurrirá con él y de las consecuencias que traerá consigo. Pueden incluso despedirte de tu trabajo.

 

También puede ocurrir que te vuelvas viral sin quererlo: publicas un vídeo o una fotografía y esta alcanza una repercusión nunca pensada -la madre con la máscara de Chewbacca puede ser un ejemplo-. Tanto en este como en el caso anterior lo suyo es aplicar el sentido común, ser conscientes de que todo lo que volcamos en la Red llega a las personas más insospechadas.

 

 

LO QUE PUBLICAS PERDURA -QUIERAS O NO

 

Esta misma mañana, cuando has publicado algo en tu muro de Facebook, en Twitter o en tu Instagram, ¿te paraste a pensar que esa publicación formará parte de Internet y que ahí se quedará hasta nadie sabe cuándo? Y aunque lo borres, a lo mejor alguien ya lo ha descargado, grabado o hecho una captura de pantalla.

 

Esta es precisamente una de las características de la Red y de las redes sociales, la posibilidad de perdurar en el tiempo de forma indefinida. Dentro de unos años quizás te arrepientas de haber compartido con tus amigos de Facebook ciertas cosas; incluso podrán recordarte palabras que escribiste en su día y de las que ahora no estás orgulloso, porque lo que publicas perdura, quieras o no.

 

Ten en cuenta también que hay empresas que revisan tus redes sociales para conocerte mejor y tus publicaciones pueden ayudarte o perjudicarte a conseguir un trabajo. Esto también está en tus manos, así que piensa bien antes de darle a publicar. 

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