El alcalde, “perplejo”, no dimite y justifica el retraso de las obras por “un montón de problemas técnicos”

Foto: BORIS GARCÍA

León de la Riva acata la decisión de la Audiencia de reabrir el caso de los áticos de Zorrilla y asegura no haber cometido "delito, ni prevaricación, ni haberse lucrado o beneficiado a alguien" y defiende su inocencia.

“Perplejo” y atravesando el momento más “amargo” de su carrera política, “sobre todo por mi familia”. Así se ha mostrado el alcalde de Valladolid, Francisco Javier León de la Riva, quien acata la decisión de la Audiencia provincial que decide reabrir la causa por los retrasos de las obras en el proceso de legalización del antiguo edificio de Caja Duero, al considerar que existen indicios de que cometió delito de desobediencia.

 

León de la Riva ha justificado este retraso por “problemas técnicos” y “contradicción en la documentación” ya que existen ejecuciones en los años 1946, 1960, 1992 y 2000. El regidor asegura que no ha pensado en dimitir “porque no he cometido ninguna ilegalidad” aunque dice que se ha puesto “como siempre  a disposición del partido”.

 

León de la Riva ha hablado con los presidentes provincial y regional del Partido Popular a los que ha transmitido que este caso nada tiene que ver con una posible “prevaricación” y sí con la “interpretación de un juez”. El alcalde ha pedido tranquilidad, aunque en un momento de la rueda de prensa ha dicho que “algún día alguien deberá pagar por todo esto”, especialmente cuando se ha referido a lo mal que lo está pasando su familia.

 

En su justificación de la tardanza de las obras de remodelación de los áticos, Javier León de la Riva ha dicho que él no ha interferido, ni ha alargado el proceso y que el más interesado en acabar pronto las obras era él. “Pero yo no tengo competencias para redactar el proyecto ni para ponerme un caso y ejecutar la reforma”. Además, León de la Riva ha recordado que tuvo que abandonar su casa durante las obras y que se le inundó el salón hasta en tres ocasiones.

 

 

En varias ocasiones ha defendido su inocencia: “no he cometido ningún delito, ni prevaricación, no he hecho nada ilegal, en mi actuación no me he lucrado, no he beneficiado a nadie, ni he sido la causa del problema”, ha enumerado el regidor escoltado por todo su Equipo de Gobierno, que pide su “presunción de inocencia”.

 

Más serio de lo habitual, el primer edil no entiende como llega esta segunda decisión judicial, después de que el anterior magistrado lo hubiera exonerado “de toda culpa” y ha vuelto a incidir en que han existido “un montón de dificultades técnicas y contradicciones” lo que ha motivado el retraso.

 

“Mi perplejidad ha aumentado cuando el fiscal invoca dos sentencias, buscando jurisprudencia, en la desobediencia por paternidad en dos casos que nada tienen que ver con este”, concluye el alcalde quien cree que en ningún caso ha habido desobediencia o pasividad del Ayuntamiento en este caso, “como así lo acreditan el más de un centenar de decretos y actuaciones que se han notificado de forma mensual a la Justicia”

 

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