El alcalde no comparte la suspensión de la procesión general de Viernes Santo

El riesgo de lluvia en Valladolid hizo temer este Viernes Santo por la integridad de los pasos, cuyo alto valor forzó a la Junta de Cofradías a suspender la Procesión General, decisión "respetada pero no compartida" por algunos vallisoletanos, entre ellos el propio alcalde de la ciudad, Javier León de la Riva.

El regidor esperó como un ciudadano más el comienzo del desfile procesional, que no llegó a producirse porque las previsiones meteorológicas no garantizaban la ausencia de lluvia en las tres horas que debía durar el itinerario de los 32 pasos.

 

"Respeto lo decidido porque no es mi competencia, pero no estoy de acuerdo en absoluto. Pasó lo mismo hace dos años y creo que deberíamos asumir que nunca va a haber una garantía absoluta de que no vaya a llover", advirtió el primer edil en declaraciones a los micrófonos de 'Valladolid Cofrade' recogidas por Europa Press.

 

León de la Riva había pasado la tarde como acompañante y anfitrión de los embajadores rusos que se acercaron a la capital y al Museo Nacional de Escultura. "Cuando terminamos la visita a las 20.00 horas vimos que el cielo estaba lo suficientemente despejado como para que se pudieran ver algunas estrellas", detalló el munícipe.

 

En cualquier caso, el alcalde subrayó que no tiene capacidad para mantener o suspender un recorrido, por lo que entiende que sus palabras sólo pueden servir para "manifestar un respaldo a las cofradías y salir en procesión con ellas".

 

Respecto a las consecuencias que la cancelación del 'plato fuerte' de la Semana Santa vallisoletana tiene para el turismo, Javier León de la Riva recordó que "ya son tres años seguidos los que se ha observado el mismo problema".

 

"Luego la gente se queja y le cuesta decidir si viene o no a la ciudad. De todas formas, lo más importante no es el turismo, sino la frustración que produce en los cofrades suspender lo que constituye un año de trabajo", ha señalado el alcalde, quien reiteró su mensaje inicial: "lo lamento profundamente, la gente estaba deseosa de ver procesiones".

 

"BUENOS TOREROS A TORO PASADO"

 

Por su parte, el vicario general de la Diócesis, Luis Argüello, ha querido poner paz y ha opinado que "a toro pasado todos somos buenos toreros".

 

"Resulta difícil valorar la decisión tomada por la Junta de Cofradías horas más tarde. Para ponerme en su lugar tendría que haber visto en tiempo real los informes de meteorología, como han hecho ellos", ha manifestado Argüello.

 

Aún así, el vicario general ha apuntado que, "con todo, quizás se podrían haber corrido algunos riesgos con la realización de una procesión de itinerario más corto".

 

"Sea como sea, la pasión cofrade y de los ciudadanos por entrar en los templos y participar en la Semana Santa vallisoletana es lo que quiero subrayar como algo positivo", ha concluido Luis Argüello.

 

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