El ajo morado en la dieta previene varias patologías

Ajo morado

La Sociedad Española de Obstetricia y Ginecología (SEGO) ha recomendado a las mujeres incluir el ajo morado en su dieta habitual, ya que según un estudio científico desarrollado por ginecólogos españoles, este alimento ha demostrado tener un efecto preventivo en varias patologías que puede presentar la mujer a lo largo de su vida.

Este estudio, que se ha realizado en 350 mujeres durante un año y medio y que ha contado con la colaboración de Coopaman, ha demostrado que este alimento ginecosaludable, tanto en su forma natural como en formas galénicas, tiene beneficios en diferentes circunstancias clínicas de la mujer como es el embarazo, el síndrome varicoso, la hipertensión, la diabetes gestacional, las enfermedades autoinmunes, hepáticas, aumento patológico del colesterol y grasas en general o enfermedades infecciosas provocadas por hongos o parásitos.

 

Por ejemplo en el caso de la hipertensión, el miembro de la junta directiva de la SEGO, el profesor Juan Troyano, ha afirmado que "las cifras tensionales de una mujer hipertensa han disminuido en un 7 por ciento, sobretodo la tensión sistólica, cuando lleva dos semanas ingiriendo diariamente un diente de ajo". Además, otro dato alentador es que el consumo del ajo morado ha evidenciado que potencia la acción de los fármacos antihipertensivos.

 

En cuanto a los casos de las fases de cicatrización cutánea, como la cesárea, la episotomía, el desgarro perineal o las lesiones de pezón, el ajo morado también es beneficioso. De hecho se ha demostrado que en aquellas mujeres que utilizan aceites de ajo, los procesos de cicatrización son más cortos.

 

Por otro lado, se ha evidenciado que el consumo de este alimento atenúa la metrorragia o sangrado uterino aumentando los efectos secundarios de la anticoncepción hormonal, siendo a su vez un efectivo protector hepático, un modula de la coagulación, ya que previene las trombosis y varices, y porque presenta una acción estimulante en la producción de insulina por lo que desciende los niveles de glucosa.

 

En lo que respecta a la dismenorrea o dolores menstruales, el ajo morado mejora (no quita) estas molestias, y potencia el efecto de los analgésicos lo que hace que se puedan disminuir las tomas de estos. Además este producto, asociado a tratamientos oncológicos específicos presenta una acción directa frente a los cambios anómalos celulares-proliferativa y en la eliminación de células anormales.

 

En este sentido, los expertos han indicado que la dosis diaria recomendada de ajo morado no debe ser inferior a un diente de bulbo, lo que equivale a una dosis de 1ml/100g de peso corporal administrado por vía oral diariamente y en periodos de cuatro semanas, con descansos de 2-3 meses.

 

Por último, la miembro de la junta directiva de la SEGO, la profesora Mª Jesús Cancelo, ha querido hacer hincapié en la importancia de "transmitir esta cultura" y en la necesidad de incluir el ajo morado en la dieta habitual de la mujer.