El acusado del crimen de Aldeamayor dice que la víctima era su "camello" y que la vio con vida en la última compra

Asegura que le dejó con vida el 4 de enero ante la puerta del bar 'Minuto' de Valladolid tras comprarle 3 gramos de cocaína.

El constructor afincado en Aldeamayor de San Martín Juan Manuel E.P, acusado de la muerte de Avelino C.P, cuyo cadáver fue hallado el 16 de enero de 2013 en unos gallineros de dicha localidad vallisoletana, ha mantenido esta tarde que el fallecido era su "camello habitual" y que le dejó con vida el 4 de enero ante la puerta del bar 'Minuto' de Valladolid tras comprarle 3 gramos de cocaína.

  

En la primera jornada del juicio en la Audiencia de Valladolid, donde un jurado integrado por seis mujeres y tres varones se encargará de impartir Justicia, el encausado ha reconocido que mantenía una relación de "conocido-amigo" con la víctima desde primeros de 2011, a raíz de una consulta sobre aislamientos que le planteó Avelino, y que a partir de entonces el fallecido se convirtió en su suministrador, único y habitual, de 'coca', sustancia de la que Juan Manuel se ha declarado consumidor ocasional.

  

Así, el procesado, en declaraciones recogidas por Europa Press, ha explicado que la víctima, residente en Tenerife, acudía cada dos o tres meses a Valladolid y era entonces cuando aprovechaba para abastecerse de mercancía, cuyas transacciones cerraban casi siempre en el Club Social de la urbanización de Aldeamayor Golf o en algún parque próximo, a excepción del día 4 de enero de 2013, fecha en la que, tal y como ha expuesto, la operación se cerró esa tarde en el aparcamiento subterráneo de la Plaza Mayor de Valladolid, donde se hizo con tres gramos de 'coca' tras pagar 210 euros a Avelino.

  

Realizado el 'pase' de droga, Juan Manuel asegura que trasladó con su furgoneta a su suministrador hasta la puerta del bar 'Minuto', en la calle Macías Picavea, y allí le dejó "porque dijo que le estaban esperando", sin que desde entonces volviera a verle con vida.

  

Su cadáver, tirado en unos gallineros en el pareja conocido como Marina Baja del Monte número 21 de Pinos, en Aldeamayor de San Martín, fue localizado el 16 de enero de 2013 por una agente medioambiental. La autopsia determinó que la víctima recibió un primer golpe brutal en la cabeza y que posteriormente el autor del crimen le acometió con un arma blanca hasta en seis ocasiones en el hemitórax superior izquierdo, dos de las cuales afectaron al corazón.

  

En sus informes preliminares, antes del interrogatorio del procesado, el Ministerio Fiscal y la acusación particular, ésta en representación de una hermana del fallecido, han explicado al jurado que a lo largo de la vista tratarán de demostrar que Juan Manuel E.P. es el autor de la muerte de Avelino, si bien discrepan en la tipificación del delito, puesto que la primera de las partes sostiene que se trata de un homicidio-solicita 15 años de prisión y 170.000 euros de indemnización-y la segunda un asesinato merecedor de 18 años de cárcel y del pago de 100.000 euros.

  

En lo que sí coinciden ambas acusaciones es que el conjunto de pruebas, en palabras de la fiscal, inducen a pensar por "lógica aplastante" que el verdugo de Avelino es quien ocupa el banquillo, como demuestra el hecho de que tras una primera declaración prestada antes del hallazgo del cadáver, Juan Manuel se acogió a partir de entonces a su derecho de permanecer en silencio tanto ante la Guardia Civil como luego ante el juez cuando todos los datos comenzaron a incriminarle directamente.

 

En la misma línea, la acusación particular ha situado como principal prueba incriminatoria el hallazgo de manchas de sangre de la víctima en el maletero de un Volkswagen Tuareg propiedad del acusado que fue localizado el día 9 de mayo, cuatro meses después del crimen, aparcado ante la puerta de su domicilio en AldAldeamayor ello a pesar de que el procesado haya alegado que el vehículo en cuestión se lo había dejado en numerosas ocasiones a Avelino para que se lo vendiera a cambio de una comisión.

  

El letrado que representa los intereses de la hermana del fallecido ha anticipado igualmente que a lo largo del proceso tratará de demostrar que Juan Manuel es autor de un delito de asesinato, al tratarse de una muerte alevosa con ensañamiento, en referencia a que tras el "enorme" golpe en la cabeza recibido por la víctima, que le produjo el hundimiento de la bóveda craneal, el procesado le acometió hasta en seis ocasiones con un arma blanca para provocarle un dolor innecesario.

  

Por su parte, la defensa, que solicita un fallo absolutorio y, alternativamente, una condena mínima por encubrimiento, ha definido a su patrocinado como "un buen hombre, normal y corriente, trabajador autónomo de la construcción, un padre de familia que jamás ha tenido incidente alguno con la Justicia y cuyo único problema es su adicción a la droga".

  

El defensor mantiene que no existe prueba alguna contra él que permita enervar su presunción de inocencia y, entre los principales argumentos esgrimidos, ha advertido de que la versión de Juan Manuel de que dejó con vida a Avelino el día 4 de enero ante las puertas del 'Minuto', tras la transacción de droga, ha sido corroborado por las cámaras de seguridad de la zona, así como que la autopsia revela que la muerte de su suministrador de droga se produjo entre el 10 y el 11 de enero, casi una semana después de dicho encuentro, con lo que se mantienen abiertas todas las hipótesis y conjeturas respecto del autor o autores del crimen.