El acusado de matar a su mujer en Vacarisses (Barcelona) obligó a un amigo a quemar los restos y tirarlos al río

Juicio por el presunto asesinato de una mujer en Vacarisses
Él niega haberla asesinado y culpa a una de las prostitutas que vivía en su misma casa


BARCELONA, 9 (EUROPA PRESS)

El amigo del acusado de matar brutalmente a su mujer en Vacarisses (Barcelona) en 2005 ha reconocido este martes en el juicio, durante su declaración como testigo haber quemado el cadáver y tirar los restos al río Ripoll, pero ha defendido que lo hizo obligado porque el marido amenazó con apuñalarle.

Este amigo --que ha declarado en el juicio con jurado popular en la Audiencia de Barcelona como testigo pese a que había sido detenido como partícipe del crimen-- ha explicado que frecuentaba la casa del acusado, Asensio O., donde éste convivía con su mujer y varias prostitutas con las que mantenía relaciones sexuales y donde todos se drogaban a cuenta del procesado.

Una de estas prostitutas ha declarado también como testigo que Asensio O. le pegó y le insultó en varias ocasiones, y que el día en que murió su mujer "amenazó a todo el mundo para que no entraran en la habitación" donde después de darle una paliza la mantenía encerrada y sin atenderla de las graves heridas que los golpes le habían ocasionado y que le acabó provocando la muerte.

Según la versión del fiscal, un día entre finales de febrero y principios de marzo sacó a la mujer de la habitación donde la tenía encerrada y la llevó a una zona forestal donde le dio "una brutal paliza", hasta que aparecieron su hermano --que se ha preferido no declarar como testigo por ser familiar-- y el amigo que posteriormente tiraría los restos del cadáver al río.

CULPA A UNA PROSTITUTA

Sin embargo, en su declaración este lunes como acusado, Asensio O., ha asegurado ser inocente y aunque ha reconocido haber maltratado a su mujer ha acusado a otra de las prostitutas que vivían con ellos de haberla matado.

"Era una asesina profesional", ha llegado a decir el acusado en una declaración llena de contradicciones en la que también ha negado haber falsificado la firma de su mujer junto a la suya propia para retirar del banco 10.000 euros con la intención de simular que aún estaba viva y de que sacaban el dinero de manera conjunta.

Los testigos que han declarado en el juicio que vivían en la casa y el propio acusado han coincidido en que consumían diariamente mucha droga y que era Asensio O. el que la compraba e invitaba al resto.

"No parábamos de consumir ni un minuto. ¡Un kilo cada semana!", ha reconocido el acusado que, según fiscal, y varios de los testigos, estaba obsesionado erróneamente con que su mujer le había sido infiel.

PIDEN 34 AÑOS

Por todo ello, el fiscal pide para él un total de 34 años de prisión por los presuntos delitos de ensañamiento, de lesiones, de violencia habitual y de falsedad en documento mercantil.

La Policía Nacional detuvo a Asensio O. en noviembre de 2010, más de cinco años después de que el padre de la mujer denunciase su desaparición en abril de 2005 al no saber nada de ella, y asegurando que su marido era una persona muy violenta con antecedentes de agresiones.