El acido fólico, a debate

Embarazo (Foto: E. P.)

La Organización Mundial de la Salud recomienda la administración periconceptiva de suplementos de ácido fólico, con o sin preparados multivitamínicos, para prevenir los defectos del tubo neural.

La Organización Mundial de la Salud recomienda la administración periconceptiva de suplementos de ácido fólico, con o sin preparados multivitamínicos, para prevenir los defectos del tubo neural. Según sus recomendaciones todas las mujeres, desde el momento en que comienzan a intentar quedarse embarazadas hasta las 12 semanas de la gestación, deben tomar suplementos de ácido fólico.

 

Asimismo, las mujeres que hayan gestado un feto o dado a luz un niño diagnosticado de algún defecto del tubo neural deben recibir información acerca del riesgo de recurrencia, así como asesoramiento sobre el riesgo que conlleva la administración periconceptiva de suplementos de ácido fólico, y hay que ofrecerles suplementos en dosis elevadas (5 mg ácido fólico al día).

 

Sin embargo, nuevos hallazgos pueden contribuir a un debate en curso sobre el futuro del programa de refuerzo con este compuesto. Es el caso de un estudio realizado por la Escuela de Medicina de la Universidad de Stanford, en Estados Unidos, que afirma que enriquecer con ácido fólico el suministro de alimentos en Estados Unidos no se asoció con una disminución de ciertos defectos de nacimiento que los investigadores esperaban ver en California, según un nuevo

 

Los resultados de este estudio de más de 1,3 millones de nacimientos y embarazos que abarcan dos décadas en California se publican en la edición digital de este miércoles en 'Birth Defects Research Part A.' La investigación examinó los defectos del tubo neural, que afectan al cerebro y la columna vertebral de un bebé, y que fueron el objetivo previsto de la fortificación con ácido fólico, una vitamina B.

 

Sin embargo, los defectos del tubo neural ya era cada vez menos comunes antes de que comenzara la fortificación y su declive se desaceleró considerablemente tras la introducción de la fortificación, según reveló el estudio. "No hemos visto lo que habríamos esperado ver y eso es una preocupación", dice el autor principal del estudio, Gary Shaw, profesor de Pediatría en Stanford.

 

También se evaluó el efecto de la fortificación en otras dos categorías de defectos de nacimiento, con resultados poco claros. Se sabe que niveles más bajos de consumo de ácido fólico aumentan el riesgo de defectos del tubo neural, incluyendo la anencefalia, en la que el cerebro de un bebé no se desarrolla, y la espina bífida, en la que el tubo que rodea la médula espinal está abierto al nacer. 

 

Debido a que estos defectos de nacimiento ocurren temprano en la gestación, a menudo antes de que una mujer se dé cuenta de que está embarazada, la fortificación con ácido fólico se introdujo a finales de 1990 para tratar de elevar el nivel de la vitamina en la sangre de todo el mundo y de este modo prevenir defectos del tubo neural. Ahora se añade a los cereales, la harina y otros productos de granos refinados.

 

El nuevo estudio examinó recién nacidos e informes de los embarazos afectados por defectos de nacimiento en ocho condados del centro de California entre 1989 y 2010. La tasa global de defectos del tubo neural durante todo el periodo de estudio fue de 87,8 casos por cada 100.000 nacimientos. De 1989 a 1996, antes del inicio de la fortificación, los defectos del tubo neural se redujeron en 8,7 casos por cada 100.000 nacimientos por año.

 

UNA CAÍDA DE DEFECTOS DEL TUBO NEURAL PREVIA AL SUPLEMENTO

 

"La tendencia a la baja de defectos del tubo neural comenzó probablemente a finales de 1960 o principios de 1970; algo que estaba ocurriendo incluso antes de que el ácido fólico se añadiera a los suplementos multivitamínicos o ciertos alimentos", destaca Shaw. La razón de la disminución pre-fortificación se desconoce.

 

Sin embargo, después de que se aplicara plentamente la fortificación, entre 1999 y 2010, los defectos del tubo neural se redujeron más lentamente, en 1,7 casos por cada 100.000 nacimientos por año, según los hallazgos del estudio, El trabajó también evaluó defectos de nacimiento a los que no estaban destinados originalmente como objetivos de la fortificación de folato: labio leporino, que incluye labio leporino y paladar hendido.