El 40,5% de los yihadistas detenidos en España desde 2013 nacieron en el país

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Barcelona y su entorno metropolitano siguen siendo "el principal escenario del terrorismo yihadista" en España.

Hasta un 40,5% del total de detenidos en España desde 2013 hasta noviembre de 2015 por actividades relacionadas con el terrorismo yihadista nacieron en nuestro país, y la proporción se eleva al 42,6% para los detenidos domiciliados en territorio español, según un estudio del Real Instituto Elcano que destaca el surgimiento en estos dos últimos años de un "terrorismo yihadista autóctono".


Según este documento de trabajo, presentado este lunes por los investigadores Fernando Reinares y Carola García-Calvo, esa es "la principal mutación reciente del yihadismo en España", ya que de los condenados por terrorismo yihadista o muertos en acto de terrorismo suicida en España entre 1996 y 2012, apenas un 4,8% habían nacido aquí. En aquel periodo, el fenómeno estaba asociado a extranjeros y a personas nacidas fuera de nuestras fronteras.

Esta es una de las conclusiones que extraen los investigadores al analizar el perfil de los 120 individuos detenidos en España desde 2013 hasta el pasado 15 de noviembre. Estos arrestos se producen en consonancia con "una amplia movilización terrorista de alcance mundial y sin precedentes por su magnitud" que desde hace cuatro años afecta no solo al mundo islámico, sino también a las sociedades occidentales en general y a Europa Occidental en particular.

En los últimos dos años destacan, además de quienes nacieron en España, los nacidos en Marruecos, que representan un 40,5% de los detenidos y un 43,6% para los que tienen su domicilio dentro del territorio español. En cambio, los nacidos en otros países distintos de España y de Marruecos representan partes muy pequeñas del total: hay un 5,2% que nacieron en Túnez, un 3,4% en Francia y un 3,4% en Argelia.

Esto contrasta con la situación que se daba entre 1996 y 2012, cuando la mayor parte de los yihadistas condenados y muertos en España habían nacido en Marruecos (29,8%), seguidos por los argelinos (28,5%), los paquistaníes (19%), los sirios (14%) y, muy de lejos, por los españoles (4,8%) y los tunecinos (1,2%).

En cuanto a la nacionalidad de las personas arrestadas desde 2013, el estudio señala que casi la mitad, el 45% del total, son españoles, y que sube al 47,3% entre quienes además se encuentran domiciliados en España. También en este caso hay una clara diferencia con los 17 años previos, cuando las personas de nacionalidad española eran solo el 15,5% de los condenados por actividades relacionadas con el terrorismo yihadista o muertos en atentados suicidas en España.

Respecto a los de nacionalidad marroquí, son el 37,4% de los detenidos desde 2013 (para los domiciliados en España, el 40%), frente al 27,4% que representaban entre 1996 y 2012. Igualmente, se observa una significativa pérdida de peso, dentro del total, de los argelinos, que en el primer periodo eran el 29,8% y en los dos últimos años son solo el 3,5% de los detenidos, mientras que en el caso de los tunecinos ocurre lo contrario, un aumento (del 1,2% al 5,2%).

SOBRESALIENTE CONCENTRACIÓN EN CEUTA Y MELILLA

El estudio también destaca una "sobresaliente concentración" en Ceuta y Melilla, ya que tres cuartas partes de los yihadistas o presuntos yihadistas detenidos desde 2013 en España son naturales de alguna de estas ciudades autónomas, con niveles de movilización equiparables entre ambas. Los ceutíes y los melillenses constituyen el 75,8% del total y el 75% de quienes, cuando fueron aprehendidos, tenían su domicilio en España.

Al margen de los naturales de Ceuta y Melilla, únicamente los nacidos en Barcelona llegan al mínimo significativo del 5%, y si se suman los naturales de otras localidades catalanas, el porcentaje supera el 12%. Aparte de Ceuta, Melilla y, en mucha menor medida, de Cataluña, solo la suma de los nacidos en localidades andaluzas alcanza valores significativos, concretamente de más de un 7%.

Según se explica en el documento, las dos ciudades autónomas son únicas en el ámbito español por dos aspectos: porque el 43,3% de la población de Ceuta y el 50,6% de la de Melilla es musulmana o de ascendencia musulmana, y porque en sus respectivas poblaciones musulmanas o de ascendencia musulmana, el 87,1% en Ceuta y el 74,7 en Melilla son ciudadanos españoles.

Esto implica unas altas tasas de descendientes de segunda e incluso tercera generación, un dato relevante puesto que la actual movilización yihadista en Europa Occidental afecta sobre todo a países cuyas poblaciones musulmanas están compuestas principalmente por segundas generaciones.

Igualmente, influye el hecho de que Ceuta y Melilla están rodeadas de territorio marroquí. A comienzos de 2015 se estimaba en no menos de 1.500 el número de marroquíes que se habían desplazado a Siria como combatientes terroristas extranjeros.

Otro dato que aportan Reinares y García-Calvo es que Barcelona y su entorno metropolitano siguen siendo el principal escenario del terrorismo yihadista en España. En esa provincia fueron detenidos el 29,9% de los presuntos yihadistas arrestados en España desde 2013, donde además residía el 32%, y les siguen en la lista los detenidos en Melilla (17,8%), Ceuta (15,9%) y Madrid (15%).

CADA VEZ MÁS MUJERES Y CADA VEZ MÁS JÓVENES

Entre los detenidos en España desde 2013 hay un 15,8% de mujeres, un porcentaje minoritario que, sin embargo, resulta "más que significativo", según los autores del estudio, cuando se constata que entre los yihadistas condenados y muertos en los 17 años anteriores no había ninguna mujer.

Este dato está en consonancia con el 13,75% de mujeres registrado entre los combatientes terroristas extranjeros en Siria e Irak procedentes de países europeos, aunque en el caso español sería de alrededor del 10%. Según los investigadores, las organizaciones yihadistas están promoviendo expresamente el reclutamiento de mujeres.

Respecto a la edad de los detenidos en los últimos dos años, el documento indica un rejuvenecimiento en el perfil. El 67,6% tenía entre 20 y 34 años en el momento del arresto, si bien la edad media de las mujeres era más baja que la de los hombres, 22,7 años frente a 30 años.

Al analizar el estado civil de los presuntos yihadistas, se observa que el 60,3% estaban casados (el 60,6% entre los domiciliados en España), y que el porcentaje de solteras detenidas en España es muy superior al de hombres solteros, un 38,5% frente a un 27,5%.

LOS CONVERSOS

Asimismo, el documento muestra una importante presencia de conversos --que se convirtieron al islam y se radicalizaron hasta implicarse en el terrorismo yihadista--, el 14,5% del total de detenidos desde 2013 en España. Esto se asocia con algún tipo de "insatisfacción o crisis de índole existencial" que les lleva a buscar un nuevo sentido para sus vidas.

Tan solo uno de cada diez arrestados estaba implicado en solitario, mientras que el resto participaban en actividades terroristas dentro de redes. Las principales funciones de estas eran la radicalización y el reclutamiento, aunque también se dedicaban al proselitismo y la financiación y, en menor medida, a labores operativas y de adiestramento.

Además, el 100% de los detenidos participaron en redes que en algún momento estuvieron vinculadas al denominado Estado Islámico, una cuarta parte al Frente Al Nusra (la rama de Al Qaeda en Siria) y, en porcentajes menores, a Al Qaeda en el Magreb Islámico, al Movimiento para la Unicidad y Yihad en África Occidental y a Harakat Sham al Islam.