Eibar y Almería, lágrimas de Segunda; Dépor y Granada, sonrisas de Primera

El Eibar desciende a Segunda División

Los empates de Deportivo de la Coruña y Granada frente a Barcelona y Atlético de Madrid les dejan en Primera un año más.

 

EIBAR Y ALMERÍA, ADIÓS A PRIMERA

 

En Ipurúa, el Eibar --que no dependía de sí mismo-- fue el mayor perjudicado de la jornada al no contar con el golaveraje particular a su favor y se marcha de la Primera División tras sumar una única victoria en toda la segunda vuelta del calendario.

  

La afición armera soñó con la permanencia hasta que el Deportivo reaccionó en el Camp Nou. Los de Garitano cumplieron con su cometido sobre el campo gracias a que Mikel Arruabarrena, primero, y Raúl Navas, después, derribaron a cabezazos la muralla franjiverde, con la puntilla de Ander Capa antes del descanso, para vencer a un Córdoba ya destinado a jugar en la Segunda División la temporada que viene.

  

La misma suerte corrió el Almería, que pone punto y final a su etapa en Primera División con una derrota contra el Valencia que lo deja en los 32 puntos y en la penúltima posición de la tabla de la clasificación.

  

Los rojiblancos contaron con los resultados de sus rivales a favor y golpeó primero adelantándose en el marcador mediante un libre directo transformado por el centrocampista Thomas. El Valencia respondió seguidamente por medio de un cabezazo de Otamendi. Soriano, al poco tiempo después, volvió a deshacer la igualada y Feghouli, antes de tomar el camino a los vestuarios, volvió a empatar el encuentro.

 

diez minutos para el final, a los andaluces tan solo le valía los tres puntos para cumplir con el objetivo. Ni la lesión de Diego Alves, obligando a Yoel a ponerse bajo palos, facilitó la tarea, terminada por Paco Alcácer con un gol que otorga a los valencianistas una plaza para la Liga de Campeones.

El Deportivo de la Coruña, con un agónico empate (2-2) contra el FC Barcelona y el Granada, con otro empate (0-0) mucho menos sufrido contra el Atlético de Madrid, han logrado mantener la categoría en Primera División en una trigésima octava jornada de Liga BBVA en la que el Eibar, que ganó al Córdoba (3-0) pero no dependía de sí mismo, y el Almería, que cayó derrotado (2-3) contra el Valencia, certificaron su descenso a la Segunda División.

  

De esta manera, el conjunto armero regresa a la categoría de plata del fútbol español 362 días después de consumar su ascenso mientras que el Almería, de la mano de Sergi Barjuán tras el despido de Francisco y Juan Ignacio Martínez, pierde la categoría dos años después tras caer derrotado contra el Valencia en un encuentro en el que los andaluces llegaron a estar por delante en el marcador hasta en dos ocasiones.

  

En el Camp Nou, el Deportivo de la Coruña logró un punto de oro con el que se mantiene en Primera División al alcanzar los 35 puntos en su casillero, en un triple empate que se saldó con el Eibar como víctima, algo que sienta un precedente en Primera División al ser el descenso más barato de la historia.

  

Los gallegos sudaron para cosechar un empate después de irse a los vestuarios con dos goles en contra por un doblete de Leo Messi. El Barça dominó de cabo a rabo durante el primer periodo y, junto a los resultados en otros estadios, rompía las esperanzas que tenían depositadas.

  

En la reanudación, el conjunto azulgrana bajó el pistón de la intensidad y los coruñeses pegaron un paso al frente al estar necesitados de puntuar. Con el carrusel de cambios, se metió en el partido gracias a una obra de arte de Lucas Pérez mientras que el portugués Salomao, nueve minutos después, desató la locura en la grada al introducir un balón muerto entre las redes.

  

Pendientes del homenaje de despedida de Xavi Hernández, que dice adiós para prolongar su trayectoria en Catar, y centrados en las finales de la Copa del Rey de la Liga de Campeones, el FC Barcelona no hirió a un rival que se metió atrás en defensa para no conceder ningún gol más y consumar el objetivo propuesto a principio de temporada.

 

GRANADA CUMPLE CON EL PLAN

  

En el Nuevo Los Cármenes, el Granada CF y el Atlético de Madrid lograron sus respectivos objetivos al empatar a cero en un encuentro donde ambas entidades firmaron un pacto de no agresión. A pesar de que el conjunto nazarí estuvo buena parte de la jornada en descenso, cumplió con su parte e hizo los deberes para mantener la categoría por cuarto año consecutivo.

 

El Atlético de Madrid, necesitado de un punto para certificar la tercera plaza que otorga acceso directo a la Liga de Campeones, no exigió al equipo de José Ramón Sandoval, que esperó replegado atrás y apenas probó a Jan Oblak.

  

De esta manera, el técnico nacido en Humanes, que sucedió en el cargo a Abel Resino en una delicada situación y consuma su segundo éxito en lo personal desde que lograra la salvación con el Rayo Vallecano en Vallecas, obró el milagro tras sumar diez puntos de los últimos doce posibles.

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