Echar gasóleo vuelve a ser más barato y ya son cinco semanas de bajada

Gasolina

Se sitúa en la actualidad en 1,105 euros, en mínimos desde el pasado mes de febrero.

El precio del gasóleo ha encadenado su quinta semana de caídas y se ha situado en 1,105 euros, en mínimos desde el pasado mes de febrero, según datos recogidos por Europa Press a partir del Boletín Petrolero de la Unión Europea.

  

En concreto, el precio del gasóleo, consumido por el 80 por ciento del parque automovilístico, ha descendido un 1,25 por ciento esta semana y acumula un abaratamiento de más del 8 por ciento desde que tocara en mayo su máximo anual de 1,204 euros por litro.

  

Por su parte, el precio del litro de gasolina se ha situado esta semana en 1,271 euros, tras abaratarse un 1 por ciento y encadenar su cuarto descenso consecutivo.

  

Este abaratamiento en los precios de los combustibles, que agudizan así en los mínimos de este verano, coincide con la tendencia bajista en el precio del crudo, que esta semana ha llevado al barril de Brent, de referencia en Europa, hasta los 48 dólares, cerca así de los mínimos de 46 dólares que marcó a principios de año.

  

Con respecto a hace un año, el precio de la gasolina es un 9,85 por ciento más barato, mientras que en el caso del gasóleo el abaratamiento llega hasta el 16,5 por ciento.

 

LLENADO DEL DEPÓSITO HASTA DOCE EUROS MÁS BARATO

  

Con los precios actuales, el llenado de un depósito medio de gasolina de 55 litros cuesta 69,9 euros, 7,6 euros menos que hace un año, mientras que en el caso del gasóleo el coste asciende a 60,7 euros, 12,1 euros menos que en la misma semana de 2014.

  

Las carburantes cuestan en España menos que en la medio de la UE, donde el precio de venta al público del litro de gasolina se sitúa en 1,458 euros y en 1,459 euros en la zona euro. Por su parte, el litro de gasóleo cuesta 1,227 euros de media en la UE y 1,183 euros en la eurozona.

  

El menor nivel de precios finales con respecto a los países del entorno se debe a que España, pese a las subidas del IVA, a los mayores impuestos y a los nuevos gravámenes al biodiésel, sigue contando con una menor presión fiscal.