Dos años de cárcel por tráfico de drogas al responsable del bar Expres@te de Valladolid y a su hijo

Juzgados

Bernardo F.S. y su hijo Julio, de 42 y 22, respectivamente, acusados de traficar con droga en 2012 desde el bar Expres@ate han aceptado hoy las penas de dos años de cárcel tras declararse culpables.

El hostelero vallisoletano Bernardo F.S, responsable del bar Expres@ate, y su hijo, Julio, se han conformado hoy con penas de dos años de cárcel tras declararse culpables de un delito de tráfico de drogas realizado tanto dentro como a las puertas del establecimiento que regentaban.

 

Padre e hijo se exponían inicialmente a penas de tres años y multas de 600 euros, aunque con carácter previo a la celebración del juicio, previsto en la Audiencia de Valladolid, han llegado a un acuerdo con el Ministerio Fiscal para que las condenas quedaran reducidas finalmente a dos años para cada uno y una sanción pecuniaria de 300 euros, según informaron a Europa Press fuentes jurídicas.

 

La detención del hostelero y su hijo, de 42 y 22 años, respectivamente, se produjo en noviembre de 2012 como consecuencia de las investigaciones iniciadas a raíz de que la policía, a través de distintos chivatazos, fuera alertada de que ambos realizaban dicha actividad delictiva en el referido bar, ubicado en la calle Rigoberto Cortejoso y donde en unas ocasiones no sólo se vendía la sustancia sino que se consumía dentro y en otras los 'pases' eran efectuados en el exterior.

 

En el curso de las pesquisas, la policía presenció una entrega de cannabis sativa en el interior del local el día 16 de octubre de 2012, en concreto 2,33 gramos que vendió Bernardo a un cliente, así como otros dos pases tres días después, el primero de ellos de 3,68 gramos de la misma sustancia realizado por su hijo en la calle Ramón Pradera y el segundo, de 0,84 gramos, nuevamente por el padre, al que igualmente se identificó en otra entrega más dentro del bar con un peso de 0,84 gramos.

 

Ese mismo día los agentes actuantes en el operativo fueron testigos también de una nueva venta efectuada por el hijo, si bien en esa ocasión alegan los policías que por motivos de operatividad no pudieron detener al comprador.

 

Finalmente, el día 22 de noviembre, con la preceptiva autorización judicial, la policía efectuó un registro en el domicilio de los acusados, sito en la calle Gavilla, y se incautaron de diversos cogollos de marihuana en el domicilio de Julio, una báscula de precisión marca Waltex y 180 euros, mientras que en salón hallaron una pistola detonadora, una corredera y una bala.

 

El valor de la droga intervenida fue tasada en 330 euros.