Dos acusados se enfrentan a posibles penas de cinco años por vender presuntamente cocaína en Valladolid

Los hechos tuvieron lugar en las inmediaciones de la Estación de Autobuses. La Fiscalía solicita también multas de 1.130 euros.

La Fiscalía de Valladolid solicita penas de cinco años de prisión para Ana Lourdes T.H. y Pedro R.C, por traficar, presuntamente, con droga en las inmediaciones de la Estación de Autobuses, tanto desde el domicilio que compartían en la calle San José como en la propia vía pública.

 

Además de las citadas penas privativas de libertad, la acusación pública solicita el pago de multas por importe de 1.130 euros, según informaron a Europa Press fuentes jurídicas.

 

Los hechos, que serán juzgados este martes, día 18 de febrero, en la Audiencia de Valladolid, se remontan al mes de septiembre de 2013 cuando funcionarios pertenecientes al Grupo VIII de la Brigada Provincial de Policía Judicial, dedicados específicamente a la erradicación de puntos de venta de sustancia estupefaciente al 'menudeo', establecieron en las inmediaciones de la Estación de Autobuses un dispositivo de vigilancia sobre esta pareja, que frecuentemente cambiaba de domicilio.

 

Los sospechosos, según sostiene la policía tras levantar tres actas de aprehensión de heroína a otros tantos supuestos toxicómanos, repartían la droga a los consumidores, bien distribuyéndola personalmente, a veces el varón en la propia bicicleta, o bien en su propia casa, donde tenían una habitación acondicionada a modo de 'fumadero' para que sus clientes pudieran consumir allí mismo.

 

Así, el día 10 de octubre de 2013, una vez obtenida la correspondiente autorización y en presencia de secretario judicial, se procedió al registro de su domicilio, sito en el número 7 de la calle San José, ocupándose, entre otros efectos, más de cinco gramos de heroína, parte en 'roca' parte en 'papelinas', preparadas para la venta inmediata, así como una bicicleta, 835 euros, cinco teléfonos móviles, diversos recortes y envoltorios de drogas, anotaciones y restos de otras sustancias.    

 

En el registro colaboraron funcionarios de la Brigada Provincial de Seguridad Ciudadana. De hecho, uno de los perros de Guías Caninos detectó un habitáculo bajo la tarima del suelo, a modo de 'caleta', preparado, presumiblemente, para ocultar la droga, aunque en el momento del registro no se ocupó sustancia alguna.

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