Doña Sofía viaja a Ginebra a ver a la infanta Cristina tras dejar de ser reina

La Reina Sofía besa a su nieta Irene en una imagen de archivo (Foto: Europa Press)

La hija de la monarca vive duros momentos antes de saber si el juez Castro mantendrá su imputación.

La Reina Doña Sofía ha llegado a Ginebra a mediodía de hoy, 23 de junio. El primer viaje que ha realizado la madre del nuevo Rey Felipe VI ha sido para visitar a su hija la Infanta Cristina, en estos duros momentos en los que todavía no se sabe si el juez Castro, mantendrá o no su imputación. Antes de la una de la tarde llegaba a su domicilio, Cristina para ver a su madre.

  

Si antes, tuvo que tener una contención con visitar a su hija, ahora que están los nuevos Reyes Felipe y Letizia, Doña Sofía ha querido ejercer de madre más que nunca para estar no solo con sus hijas, sino también con sus nietos y ha puesto rumbo a Ginebra.

  

Desde que saliera a la luz el Caso Nóos, la mujer de Don Juan Carlos ha intentado estar con su hija, aunque no todo lo que quisiera. El primer viaje que realizó fue a Washington mientras se estaba investigando a su yerno Iñaki Urdangarín, para celebrar el cumpleaños de su nieto Pablo Nicolás. Una actitud que muchos juzgaron como errónea.

   

Las visitas, en general, tuvieron que ser más espaciadas y/o más discretas ya que se encontraba entre la Institución y su labor como madre y abuela. 

  

Fue ella misma la que quiso que sus queridos nietos estuvieran y disfrutaran de sus vacaciones como había sido costumbre desde que eran bien pequeños.

  

Su mayor intención ha sido que tanto primos como tíos siguieran teniendo relación entre sí. Todos han intentado que los niños sean los menos perjudicados en esta delicada situación y que pudieran seguir disfrutando de las reuniones familiares y crecer lejos de este trance. 

  

Ahora más liberada, la Reina ha puesto rumbo a la ciudad suiza para estar con todos ellos, da la casualidad que mañana podrán celebrar también el santo del pequeño Juan Valentín.

  

La Reina ha llegado y ha entrado sola en casa, sin que se viera ni a Cristina ni a los niños, que se muestran de lo más cariñosos cada vez que ven a su abuela.