Djokovic hace más grande su hueco en la Historia

Djokovic por fin puede abrazar el trofeo de ganador de Roland Garros

El tenista serbio Novak Djokovic se impuso este domingo (3-6, 6-1, 6-2, 6-4) en la final de Roland Garros a Andy Murray logrando cerrar su 'Grand Slam' con la consecución del único 'grande' que le faltaba 

Era su cuarta presencia en la final de París y ganó remontando un primer set en el que el escocés mostró su mejor nivel.

 

'Nole' se hizo hueco en la Historia siendo el tercero en conseguir los cuatro 'Grand Slam' de manera consecutiva, tras Don Budge en 1937 y Rod Laver en 1962 y 1969. Sin embargo, el número uno del mundo no lo ha conseguido en un año natural, imponiéndose en Wimbledon y el US Open en 2015 y Open de Australia y Roland Garros en 2016. Para el de Belgrado es el sexto título de la temporada, el 65º de su carrera.

 

El serbio borró de la pista a un Andy Murray que llegó a soñar con entrar en el olimpo de los tenistas británicos en un primer set en el que demostró un gran tenis sobre la arcilla de la Philippe Chatrier. El escocés no pudo emular a Fred Perry, único ganador de las islas en la tierra parisina.

 

Un 'break' de inicio en blanco espoleó al número dos del mundo que presionó y se metió dentro de la pista, siendo muy agresivo, sobre todo con el segundo servicio de Djokovic. 'Nole', un tanto frío en su actitud, no se desesperó a pesar de perder un primer set en el que su rival estuvo impecable.

 

En la segunda manga el balcánico dio un paso adelante y en poco más de media hora igualó de nuevo el choque. El golpe de efecto fue una muestra de superioridad que Murray no pudo superar. El escocés perdió su agresividad y únicamente con su 'drive' pudo inquietar a su rival en algunas ocasiones.

 

Djokovic puso rumbo de crucero directo a la Historia y no dudó de su victoria, dejando sin respuesta al británico, que sólo pudo lograr siete juegos en los tres sets restantes. Dominando el fondo de la pista, el serbio mejoró en el servicio y en el resto, hundiendo la confianza del jugador británico.

 

Tras un último arreón de coraje escocés y desperdiciar dos 'match balls', a la tercera fue la vencida para el dueño del circuito, que firmó sobre la arena con un corazón dedicado a Gustavo Kuerten, presente en las gradas de la Philippe Chatrier y ganador de las ediciones de 1997, 2000 y 2001.

 

Murray no pudo repetir la hazaña de Roma, cuando se impuso por primera vez en tierra batida al número uno. Esa victoria y el primer set de esta derrota, serán la base sobre la que crecer para saborear unas mieles que hoy se le quedaron en los labios.

 

Para 'Nole', estos dos puntos apenas son un borrón en un palmarés que está tomando tintes históricos. La contundencia de su remontada y su superioridad sobre un gran rival en estado de gracia, dan muestra del carácter de campeón de un jugador que no perdió la concentración y demostró un alto grado de madurez.