Dispositivo especial de vigilancia de las carreteras secundarias entre el 21 y 27 de octubre

Se pretende mejorar la seguridad vial en las carreteras convencionales, se trata de conseguir unas carreteras y entornos diseñados en función de las capacidades humanas y tecnológicas.

Entre los días 21 y 27 de octubre la Dirección General de Tráfico llevará a cabo una campaña especial de concienciación, a través de divulgación de mensajes en medios de comunicación y de intensificación de controles en las carreteras por parte de los agentes de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil. Se controlará la velocidad, los adelantamientos indebidos, la ingesta de alcohol o drogas, uso del casco y sistemas de retención, utilización del teléfono móvil durante la conducción, así como de  auriculares, manipulación de navegadores o de cualquier otro elemento que pueda producir distracción, documentación del vehículo y del conductor y, en general, cualquier  infracción de la normativa vigente en materia de circulación y seguridad vial.

 

Los agentes de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil aumentarán los controles sobre dicho factor de riesgo, con el objetivo de realizar hasta 40.000 controles a conductores que circulen por las carreteras.

 

Las carreteras convencionales suponen más del 90% del total de la red de carreteras, si bien, soportan un menor tráfico que autopistas y autovías. Respecto al tipo de vía, las carreteras convencionales son las más peligrosas. Presentan una alta siniestralidad, a pesar de que su densidad de tráfico no es demasiado elevada.

 

Uno de los objetivos prioritarios en la nueva Estrategia de Seguridad Vial 2011-2020 es mejorar la seguridad vial en las carreteras convencionales. Se trata de conseguir unas carreteras y entornos diseñados en función de las capacidades humanas y tecnológicas.

 

Dos líneas principales:

 

1.- Mejorar la seguridad de las carreteras convencionales a través de su diseño, especialmente para evitar salidas de la vía y colisiones frontales.

 

En una carretera convencional, las intersecciones e incorporaciones, habitualmente, están al mismo nivel, los trazados de las carreteras suelen ser antiguos, hay muchos tramos montañosos y es necesario invadir el sentido contrario al adelantar, con el riesgo que esto supone. Por ello, poner en marcha medidas de bajo coste y alta efectividad para reducir el riesgo de la carretera convencional es una prioridad en los próximos años.

 

2 - Conseguir comportamientos más seguros en las carreteras convencionales.

 

Necesidad de incrementar la vigilancia y el control en este tipo de vías, con objeto de disuadir a los infractores de las normas de tráfico.

 

LOS FACTORES CONCURRENTES

 

-  La velocidad

 

La distancia necesaria para la detención de un vehículo es de 15 metros a 50 km/h, de 44 metros a 80 km/h, de 70 metros  a 100 km/h y aumenta hasta 103 metros a 120km/h.

 

La velocidad también influye en la distancia de detención del vehículo: a mayor velocidad, mayor distancia para detenerse. Si un vehículo va a 120km/h. su conductor necesita una distancia superior a un campo de fútbol para detenerse.

 

La probabilidad de que un peatón muera en un accidente de coche aumenta con la velocidad de impacto.  

 

De acuerdo a la OMS, los peatones incurren en un riesgo de en torno al 80% de morir atropellados a una velocidad de impacto de 50km/h, mientras que el riesgo se reduce a un 10% con una velocidad de 30km/h. A partir de una velocidad de 80km/h las posibilidades del peatón de no resultar muerto son prácticamente nulas.

 

Los radares cumplen con unos objetivos fundamentales: reducir drásticamente los excesos de velocidad, reducir la velocidad media de circulación en carretera y reducir el número de víctimas mortales y heridos graves.

 

- El alcohol y drogas

 

En el año 2011, a nivel nacional, según fuentes del Instituto Nacional de Toxicología y Ciencias Forenses, se realizaron análisis toxicológicos a 702 conductores fallecidos en accidente de circulación, presentando 230 una tasa superior a 0,3 g/l,* es decir el 32,76%. De estos 230 conductores fallecidos con resultado positivo a alcohol, 64 resultaron también positivos a drogas y/o psicofármacos.

 

Como usuario de la vía que comparte con los demás el espacio público, el alcohol también supone un riesgo para los peatones. Menor percepción o percepción equivocada de su entorno, pérdida de visión, mayor asunción de riesgos, son consecuencias que se derivan de la ingesta de alcohol, aumentado la posibilidad de sufrir un atropello.

 

- La distracción

 

La distracción aparece como factor concurrente en un 44% de los accidentes con víctimas ocurridos en  2012 en las carreteras convencionales de Castilla y León.

 

Dentro de las causas más frecuentes de distracción podemos citar las siguientes:

 

- Marcar un número o enviar un SMS por el móvil.
- Buscar y contestar al móvil cuando suena.
- Estar hablando por el móvil.
- Circular bajo los efectos del alcohol.
- Mirar o leer al conducir un diario, un  mapa, etc.
- Llevar niños alborotando o llorando.
- Tratar de expulsar un insecto en el coche.
- Fumar al volante
- Utilizar indebidamente los sistemas de navegación o GPS.

 

- El cinturón de seguridad y el casco

 

No llevar puesto el cinturón de seguridad o no proteger a los menores cuando circulan en un vehículo con los sistemas de retención adecuados a su peso, estatura y edad es uno de los principales factores de riesgo en la carretera junto con la velocidad y conducir bajo los efectos del alcohol.

 

El uso del casco evita los golpes directos de la cabeza con el pavimento, con otros vehículos o con los elementos de la vía. Evita que penetren objetos en la cabeza (piedras, hierros u otros objetos cortantes). Absorbe parte de la energía del impacto y la distribuye por toda su estructura evitando se concentre en una parte concreta de la cabeza y evita la abrasión que sufrirían la cara y la cabeza al arrastrar sin casco por el pavimento.

 

- Las infracciones

 

Durante el año 2012 uno de cada dos conductores implicados en accidentes ocurridos en vía interurbana a nivel nacional habían cometido alguna infracción. En la comparativa con el año 2011 no hay grandes diferencias respecto de las infracciones cometidas por los conductores implicados en accidentes en las vías interurbanas; sin embargo, comparando el año 2012 con el 2003, podemos observar que las infracciones de velocidad han pasado de suponer el 19% en 2003 al 13% en 2012 y que los conductores infractores suponían el 58% del total en 2003, descendiendo al 51% en 2012.