Diez médicos de Valladolid sufrieron agresiones físicas en 2013

José Antonio Otero, presidente del Colegio de Médicos de Valladolid. JUAN POSTIGO

"Puede parecer un número bajo, pero el único número perfecto es cero", aseguran desde el Colegio de Médicos de Valladolid, donde también inciden en que "no se denuncian todos los casos".

Hasta diez médicos de Valladolid sufrieron agresiones físicas en el trabajo en 2013, unas acciones que acabaron con cuatro de esos agresores en prisión, tal y como ha informado el Colegio de Médicos este jueves. Un problema muy de actualidad, ha seguido el colectivo, "quizá debido a la crisis".

 

"Estos diez casos en un año pueden parecer insignificantes, pero el único número que toleramos es cero. Si hubiera una sola agresión, también sería algo para denunciar", ha comenzado explicando José Antonio Otero, presidente del Colegio de Médicos de Valladolid.

 

"Por desgracia, no todos los doctores lo denuncian. Es algo así como la violencia de género, piensan que va a ser peor y va a ser todo mucho más complicado", ha seguido Otero, quien se ha mostrado satisfecho con el reciente cambio por el que agredir a un médico se cataloga como 'delito contra la autoridad'. De esta manera, cuatro de esas diez personas acabaron en prisión "cuando antes solo se pagaba una multa de 50 a 100 euros".

 

Por cierto que de las diez agresiones, "que normalmente consisten en empujones o agresiones de ese tipo" según Otero, solo una acabó con perjuicios físicos para el doctor, "con una fractura en un dedo". También es llamativo el dato de que la totalidad de los ataques fueron en hospitales públicos, ninguno en privados.

 

El presidente del Colegio de Médicos insistió entonces en la posibilidad de denuncia que tienen los doctores. "Muchas veces simplemente comentan en su círculo cercano lo que les ha pasado y lo dejan estar, pero la única forma de que los pacientes estén concienciados de que eso no se puede hacer es viendo que van a tener consecuencias si cometen una agresión".

 

Hablando en números, cinco de las diez agresiones fueron cometidas por hombres, mientras que las cinco restantes por mujeres y, algo que también preocupó a Otero, solo uno contaba con antecedentes psiquiátricos. "Esto demuestra que las personas agresoras no tienen por qué ser inestables de cabeza".

 

Aunque las causas de este problema son variadas, sí hay una que destaca sobre el resto; el tiempo que se tarda en ser atendido. Cinco de los diez fueron por este apartado, uno por discrepancias en la atención médica, otra por no querer dar la incapacidad laboral, una más por emitir informes médicos no acordes con las exigencias y otras dos sin catalogar.

 

A pesar estos sucesos en Valladolid, en España sí pueden felicitarse los miembros del gremio médico. En 2013 estas agresiones se redujeron un 15%, 354 casos en total. Desde que se registran estos problemas, hace cuatro años, ha habido un total de 1.714.