Diego García Gardoqui muestra sus últimas obras en el Hotel Felipe IV

Diego García Gardoqui muestra una de sus obras. ELENA TEJEDOR

‘La Vida. Principio y fin’ permanecerá abierta al público hasta el próximo 31 de marzo

Obra 'La consecuencia', una de las pinturas que se puede ver en la exposición.

¿Quién no ha pensado nunca de dónde venimos y a dónde vamos? Esta es la pregunta  que se hace el artista vallisoletano Diego García Gardoqui en su recién inaugurada exposición, titulada: 'La vida. Principio y fin', que se puede ver en el hotel Felipe IV hasta el próximo 31 de marzo. A lo largo de las diez obras que componen la muestra, los visitantes pueden apreciar la reflexión personal que el autor hace sobre la vida, desde el principio hasta el fin, abordando tanto temas espirituales como científicos y de fe.

 

"Quién eres nada o todo que de una explosión creaste la vida, sus consecuencias no creo que imaginaras. Tal vez creíste en nosotros. Pero lo cierto es que todavía no has abierto los ojos, pues del pecado nacimos, nos fuimos descubriendo y conociendo. Te quiero pero al final te mataré. Creamos belleza y envidia, del bienestar al caos en menos de un metro de vida, esa misma vida que nos muestra egoísmo, negamos a nuestras propias generaciones, al final esa misma explosión volverá a ti. Eva se despide con el fin de nuestros días y volverá a ti. NADA."  Esta es la leyenda que abre la exposición y que da una idea de lo que se va a poder ver a continuación.

 

La muestra comienza con el cuadro ‘La Nada’, compuesto por un ojo cerrado sobre un fondo negro y termina con ‘La despedida de Eva’, que no es más que la culminación de todo lo visto anteriormente. Explosión de colores, alusiones al comienzo de la vida, sentimientos y conocimiento son algunos de los temas que se abordan a lo largo de todas las obras.

 

PINTAR LA MÚSICA CON LAS MANOS

 

“Soy el único en el mundo en pintar la música con las manos”. Esta es la afirmación que nos hace Diego García Gardoqui durante nuestra conversación. ¿En qué consiste esto? Simplemente en seleccionar una canción que diga algo, que exprese un sentimiento y en dejarse llevar delante de un lienzo al compás de la música. Y es que, según las palabras del propio Gardoqui “el mejor pincel que existe es la mano”. Este artista vallisoletano, seguidor confeso de las obras de Dalí, Miró y Picasso es un amante del arte y de todo lo relacionado con el lo abstracto, sentimiento que expresa tanto en sus exposiciones como en sus talleres de pintura para niños.