Diecisiete alumnos de la Universidad de Valladolid participan en el programa intergeneracional

Se trata de una iniciativa que pretende ofrecer una respuesta efectiva a las necesidades del colectivo de personas mayores y de alumnos universitarios de las universidades públicas.

Diecisiete universitarios de los campus de Valladolid, Soria, Segovia y Palencia participan en el programa intergeneracional de la Universidad de ValladolidSe trata de una iniciativa que pretende ofrecer una respuesta efectiva a las necesidades del colectivo de personas mayores y de alumnos universitarios de las universidades públicas, a través del intercambio de experiencias, de participación social y de enriquecimiento humano a través de las relaciones intergeneracionales.

 

El programa, de ámbito regional, pretende fomentar y favorecer las relaciones intergeneracionales y ofrecer una respuesta tanto a las necesidades de las personas mayores, como de los estudiantes universitarios matriculados en las distintas Universidades públicas de Castilla y León, para "mejorar la calidad de vida de ambos colectivos, así como la búsqueda de un alojamiento más económico para los estudiantes", según ha indicado el técnico de Asuntos Sociales de la Universidad de Valladolid, César Vega, en declaraciones a Europa Press.

 

Vega, ha indicado que la experiencia de las personas que han participado en este programa a lo largo de los 18 años que lleva en marcha, es "muy enriquecedora" para ambas partes. La propuesta está abierta a la participación de las personas con 60 años o más, que residan en Segovia, Soria, Palencia y Valladolid y estén interesadas en iniciar un nuevo tipo de convivencia y compartir su experiencia con un estudiante.

 

Y de otra parte está destinada a los alumnos de las universidades públicas que deseen aprender de las vivencias de las personas mayores y obtener con ello una oportunidad de crecimiento personal o que deseen enriquecerse con nuevas experiencias y compartir sus inquietudes.

 

La persona mayor y el estudiante inician una convivencia basada en el diálogo y el mutuo respeto. La persona mayor ofrece al universitario alojamiento en su domicilio, deberá facilitarle un cuarto con lo necesario para que pueda desarrollar su actividad académica, así como respetar la intimidad del joven -vestuario, enseres, dependencias propias, horarios de clases y estudios-.

 

Por su parte, el estudiante deberá abonar los gastos correspondientes al 50 por ciento de la factura de electricidad, calefacción y agua, así como cuidar las dependencias de la vivienda y respetar la intimidad de la persona mayor. También tendrá que hacerse cargo de la limpieza y mantenimiento de su habitación; y colaborar en las dependencias comunes, hacerle compañía, en horario compatible con sus clases y estudios.