Dieciocho meses de cárcel para el detenido con 'anfetas' en Valladolid y que alegó que eran para una fiesta

La Audiencia de Valladolid ha condenado a dieciocho meses de cárcel al joven de 24 años Juan Carlos D.B, detenido el pasado mes de marzo en la calle Doctrinos de Valladolid en posesión de más de 8 gramos de anfetamina.

 

En su sentencia, la sala considera al procesado autor de un delito de tráfico de drogas, de los que causan grave daño a la salud, pero le aplica el tipo atenuando-dada la escasa cuantía de la mercancía intervenida-y le deja la pena en dieciocho meses de prisión y multa de 350 euros, frente a los tres años de privación de libertad solicitados por el fiscal, según informaron a Europa Press fuentes jurídicas.

 

El ahora condenado, que cuando ocurrieron los hechos, el 28 de marzo, ganaba 400 euros al mes como repartidor de kebabs, explicó que esa misma tarde había adquirido la anfetamina en el barrio de Pajarillos y que su propósito no era otro que pasar cinco días de juerga junto con otros tres amigos en el referido festival que iba a tener lugar en una localidad burgalesa no identificada.

 

Aunque sostuvo que la anfetamina era para consumo compartido, Juan Carlos D.B. tampoco llevó a la sala a los otros tres amigos con los que iba a consumir las once bolsitas que le fueron ocupadas por la Policía Nacional, circunstancia que ha justificó en su negativa a "comprometer" a estas personas.      

 

Frente a su versión exculpatoria, los dos agentes de la patrulla de Seguridad Ciudadana de la Policía Nacional que le detuvieron coincidieron al señalar que circulaban en un vehículo por la calle Doctrinos cuando al llegar a la confluencia con el Paseo de Isabel la Católica se percataron de la presencia sospechosa de dos jóvenes.

 

UN "BRINCO"

 

Sus sospechas se acrecentaron, tal y como explicaron los agentes, cuando el detenido, que en ese momento tendía la mano a otro individuo en ademán de entregarle algo, se percató de la presencia policial y se llevó un gran sobresalto. "Dio un brinco hasta despegar los dos pies del suelo", recordó gráficamente uno de los dos funcionarios, quien añadió que en ese momento el acusado se llevó la mano al bolsillo trasero del pantalón para guardarse algo.

 

En ese bolsillo es donde instantes después los agentes actuantes intervinieron a Juan Carlos D.B. las once bolsitas que contenían 8,09 gramos netos de anfetamina, con una riqueza del 12,96 por ciento, mientras que en su cartera llevaba "billetes arrugados metidos de cualquier manera", hasta un total de 75 euros.

 

El sobresalto del joven, así como la cantidad de la droga ocupada, su distribución y el dinero fraccionado son, tal y como incidió la acusación pública, pruebas evidentes de la actividad delictiva del procesado, sumado al hecho de que éste no haya llegado a dar más detalles sobre las fechas y localidad donde se iba a celebrar el festival de música y, sobre todo, la no presentación en la vista de los amigos con los que iba a consumir "porque éstos, en realidad, no existen".      

 

La defensa, sin embargo, había pedido a la sala un fallo absolutorio y había reprochado al fiscal por haber "construido" toda la acusación sobre una actitud sospechosa y sobre suposiciones. "¡Dice que es blanco y migado y, por tanto, sopas de leche!", denunció el defensor, quien además recordó que en caso de condena su patrocinado sería responsable de un delito contra la salud pública en grado de tentativa.