Díaz vería un "error" la libertad de voto ante la abdicación y avisa de que no "sacarán" al PSOE de la Constitución

La presidenta de la Junta cree que Felipe VI tiene la "obligación y el reto histórico" de ser un buen Rey para España.

La presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, cree que sería "un error" que la dirección del Grupo Socialista en el Congreso de los Diputados diera libertad de voto en la votación de la ley de abdicación que dará vía libre a la proclamación de Felipe VI como nuevo Rey de España y, tras recordar que el PSOE "defiende el Estado de Derecho y la Constitución", ha avisado: "De ahí no puede sacarnos nadie".


Así lo ha dicho al ser preguntada, en una entrevista en la Cadena Ser recogida por Europa Press, por las peticiones que algunos socialistas han realizado en favor de esta libertad de voto. El posible aspirante a la Secretaría General del PSOE Pedro Sánchez dijo ayer que no le parecía mal la posibilidad.

Según Díaz, el PSOE es el partido "que da estabilidad a este país y que vertebra España" y, por lo tanto, no puede "frivolizar con los temas que vertebran" al país. "Entiendo que haya compañeros y ciudadanos que prefieran hablar de modelo de gobierno, pero yo prefiero hablar sobre formas de gobernar. Porque si hay una cosa que nos tiene que identificar es que nosotros defendemos el Estado de Derecho y la Constitución y, ante eso, no puede sacarnos nadie", ha razonado.

Cuestionada sobre sus raíces republicanas, una expresión que suelen usar los socialistas, la también secretaria general del PSOE-A ha dicho que "no tiene nada que ver" lo que ella sienta en su "esfera personal" con su "defensa a ultranza del Estado de Derecho y de la Constitución", algo que seguirá haciendo, según ha dicho, porque España "necesita estabilidad" en un momento tan difícil social y económico como el actual.

En esta línea, ha recordado que ella era una niña cuando "Santiago Carrillo votó la Constitución" y dijo en ese momento "con claridad que él estaba defendiendo la democracia frente a la dictadura". "Él no hablaba de defender la república o la monarquía. Por eso cuando algunos plantean democracia o monarquía creo que están faltando a la Constitución que tan amplio consenso suscitó", ha recalcado.

Díaz, eso sí, ha defendido una "reforma" del texto de 1978 para que los ciudadanos de su generación que no pudieron votarla sí puedan, a través de estas modificaciones, volver a "identificarse" con ella. Por ello, ha reclamado una reforma de la Constitución donde todos estén "cómodos" y se den "garantías" de que es posible seguir "todos juntos y de que España tiene futuro".

De ahí que haya insistido en que no entiende que ahora "algunos critiquen un sistema y una democracia que durante más de 20 años ha sido gobernada por el PSOE". "Formamos parte de la historia de nuestra democracia y ahora nadie puede sacarnos de la defensa de la Constitución y de lo que hemos conseguido en estos 30 años", ha reiterado.

ABRIR UN NUEVO TIEMPO

En este contexto, y preguntada sobre si cree que Felipe VI será un buen Rey para España, la presidenta de la Junta ha asegurado que tiene "la obligación y el reto histórico de serlo", ya que España necesita "abrir un nuevo tiempo" con la "responsabilidad y compromiso" de todos los que están al frente de instituciones.

Díaz, que ha definido su relación con el Rey Don Juan Carlos en los nueve meses que lleva ejerciendo de presidenta de la Junta como "cordial" --fruto de la que el monarca le comunicó su decisión de abdicar y gracias a la que hablaron de "muchos otros temas", según ha desvelado--, también ha dicho que mantiene una relación igual de cordial con el todavía Príncipe de Asturias y ha confiado en que sepa aprovechar la "oportunidad histórica" que se le presenta a partir del próximo 20 de junio.

Cuestionada sobre si cree que este relevo generacional debe trasladarse a otras instituciones, la presidenta de la Junta ha puntualizado que el "nuevo tiempo" que ella defiende no está relacionado directamente con la edad de las personas sino con las "nuevas formas de gobernar". Así, ha explicado que cree en la "alianza de generaciones" y en la combinación de la "experiencia con el ímpetu, la ilusión y la entrega de las nuevas generaciones" para abrirse, de ese modo, "a lo que piden los ciudadanos" en la calle. "Creo que es posible hacerlo", ha sentenciado.