Detenido en Valladolid por robar a una mujer 1.000 euros a la salida del bingo

Fue identificado gracias a las cámaras de seguridad del local, donde, además, había presentado el DNI y se había dejado el móvil cargando.

Efectivos de Policía Municipal y de la Policía Nacional, coordinados por la Sala Conjunta 091-092, detuvieron este jueves a un joven de 26 años, R.P.G, por asaltar a la clienta de un bingo a la salida del establecimiento y robarle 1.000 euros, según informaron a Europa Press fuentes policiales.

 

La Sala recibió un aviso telefónico alertando de que en la calle Mantilla, sobre las 23.50 horas, una mujer de unos 60 años que salía del bingo había sido víctima de un tirón.

 

Personados en el lugar, tanto la víctima como los testigos relataron que hacía unos minutos el ladrón, al abandonar la sala, había forcejeado con la mujer y tras caer ésta al suelo habría conseguido arrebatarle el abrigo y el bolso con pertenencias personales y unos 1.000 euros.

 

Aunque uno de los testigos salió en persecución del autor del tirón y pudo recuperar el abrigo, no pudo hacer lo propio con el bolso. Ante ello, desde la Sala Conjunta se facilitó la descripción del autor del robo y se montó el dispositivo para su localización por el entorno, si bien la búsqueda dio resultado negativo.

 

Sin embargo, finalmente el autor del robo fue identificado gracias a las cámaras de seguridad del bingo, donde se da la circunstancia de que el joven se había identificado además con su propio DNI e incluso se había dejado olvidado su teléfono móvil conectado a un enchufe cargando la batería.

 

PRESENTACIÓN VOLUNTARIA

 

Todo ello facilitó la plena identificación del autor del robo, R.P.G, de 26 años, domiciliado en Valladolid y conocido por los policías que habían intervenido, con lo que su localización era cuestión de tiempo.

 

Una vez en dependencias policiales, los agentes consiguieron contactar telefónicamente con él y tras explicarle la situación en la que se encontraba y las pruebas que evidenciaban el delito que acabada de cometer, el delincuente se presentó poco después voluntariamente en comisaría, cuando los agentes estaban redactando las diligencias para poner estos hechos en conocimiento de la autoridad judicial.

 

De este modo, el joven fue detenido allí mismo, momento en el que fue informado del delito que se le imputaba y de los derechos que le asistían.