Desestimado el recurso que pretendía anular la pena de no aproximación a Villalón de Valentín Tejero

La Sección 2ª de la Audiencia Provincial de Valladolid ha desestimado el recurso de súplica presentado por la defensa del Juan Manuel Valentín Tejero, condenado en 1992 por el asesinato de la niña Olga Sangrador, que pretendía anular la pena de no aproximación a la localidad de Villalón de Campos.

   

 

En su recurso, Valentín Tejero, que el pasado 27 de noviembre recuperó la libertad tras tumbar el Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) la 'doctrina Parot', que fijaba su licenciamiento en julio de 2025, plantea que la prohibición de acercarse a Villalón por espacio de seis años que le impuso la Sección Segunda de lo Penal de la Audiencia de Valladolid, junto con 50 años de cárcel por el rapto, violación y asesinato de la pequeña Olga, empiece a computarse no desde su reciente excarcelación sino desde el 12 de abril de 2012, fecha en la que tenía que haberse licenciado en el caso de que no se le hubiera aplicado la normativa ahora derogada.

 

La Sección 2ª, en resolución de este lunes, desestima el recurso de súplica, al entender que las sentencias deben ser ejecutadas al tenor literal de las mismas.

  

La sentencia firme, han señalado fuentes de la Audiencia en un comunicado recogido por Europa Press, imponía la pena de no aproximación a partir de su puesta en libertad y el tribunal ha hecho una interpretación literal, en el sentido de que "la pena se hace efectiva a partir del día en que fue puesto en libertad, y no a partir de la fecha en que debió haber sido puesto en libertad".

  

El recurso, de haber sido estimado, habría supuesto que Valentín Tejero podría haberse acercado a Villalón de Campos a partir de abril de 2018, en lugar de noviembre de 2019.

  

Olga Sangrador desapareció un 25 de junio de 1992 en la localidad vallisoletana de Villalón de Campos. La policía dirigió sus pesquisas hacia Juan Manuel Valentín Tejero, un delincuente que en ese momento disfrutaba de un permiso penitenciario otorgado por el entonces juez de Vigilancia Penitenciaria, Ignacio Sánchez Yllera, pese a que cumplía condena por tres delitos de abusos deshonestos.

 

Dos días después, Valentín Tejero confesó la autoría del rapto, violación y asesinato de Olga, de 9 años y cuyo cadáver, enterrado, fue localizado en un pinar de Tudela de Duero.